Jorge Alcocer

Las elecciones presidenciales en México están a la vuelta de la esquina este 2018, a seis años de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se convertiría en partido político para contender a elecciones desde un discurso de supuesta izquierda pero que ha naufragado ideológica y políticamente. Morena surgió como respuesta de las masas al proceso de degeneración en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), constituido por activistas democráticos de diversos sectores sociales que querían derrotar al PRI. Sin embargo, la dirección de Morena, encabezada por AMLO está tornando cada vez más abiertamente a la derecha mostrando al partido como una opción para controlar a las masas inconformes y para garantizar los intereses de la burguesía nacional y extranjera.

Por un lado, se ha alejado e, incluso, ha tenido fricciones con sectores del movimiento social: como algunos de sus intelectuales fungiendo el papel de esquiroles en la huelga de La Jornada o impulsando una ola de descalificaciones hacia la candidatura del CNI-EZLN y, el mismo AMLO, tildando de provocador a un padre de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa que le cuestionó en una conferencias en EUA su relación con el expresidente municipal de Iguala, (Luis Abarca) mientras, por otro lado, se ha acercado cada vez más hacia sectores de la burguesía como Alfonso Romo, proveniente de la dinastía Garza Sada de empresarios regiomontanos (quien dirigió la elaboración de su Proyecto de Nación) o Esteban Moctezuma, director de Fundación Azteca y cercano a la familia Salinas Pliego (puesto a la cabeza de su campaña).

Debido a lo anterior, ha surgido una rebelión desde las bases de Morena ya que tanto columnistas como militantes y simpatizantes ven preocupantemente las decisiones unilaterales que toma la dirigencia obradorista de su partido como la alianza establecida para las elecciones presidenciales con el Partido Encuentro Social (PES) -ligado a la élite católica y conservadora así como al grupo en Hidalgo del actual secretario de gobernación, Osorio Chong- e incluir en las propuestas de gabinete a personas vinculadas con fuerzas políticas de derecha, incluyendo a personajes que pertenecen a la denominada “mafia del poder” y que están relacionados con el robo y la represión al pueblo mexicano.

Entre los ejemplos más destacados están: Víctor Villalobos, operador político de los grandes consorcios agroindustriales (Monsanto) y promotor de los transgénicos (como Secretario de Agricultura); el ya mencionado Esteban Moctezuma, artífice de la traición al zapatismo el 9 de febrero de 1995, operador fallido de la descentralización educativa en 1992 y afín a Elba Esther Gordillo (como Secretario de Educación); Olga Sánchez Cordero, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación durante el sexenio de Ernesto Zedillo, quien autorizó con 11 ministros más las regulaciones en favor del libre mercado (escogida como Secretaria de Gobernación). Igualmente, ya se han postulado el actor de Televisa, Sergio Mayer, así como la comunicadora de noticias en TV Azteca, Lily Téllez, como candidatos por MORENA a diputado y senadora, con lo cual se le abren las puertas al duopolio televisivo que ha fungido como el soporte mediático-ideológico del Estado durante décadas y, por si fuera poco, a ello se suma el lanzamiento del ex-priísta Fausto Vallejo, represor de las autodefensas y del magisterio en Michoacán, como candidato por la gubernatura de dicha entidad por parte de MORENA.

MORENA Proyecto
Alfonso Romo, empresario regiomontano vinculado al Opus Dei y a los Legionarios de Cristo y Esteban Moctezuma, presidente de Fundación Azteca, en la presentación del Proyecto de Nación de MORENA.

Además, están las recientes declaraciones de Obrador en las que llamó al pueblo a “guardar la calma” con respecto a la aprobación de la Ley de Seguridad Interior. Ello no es sorprendente ya que, a pesar de que los legisladores de MORENA votaron en contra de la Ley de Seguridad Interior (LSI), en su Proyecto de nación 2018-2014 se dice: “mientras se lleva a cabo la reestructuración de los órganos policiales” las Fuerzas Armadas seguirán participando en las labores de seguridad hasta que se les sustituya con la creación de una Guardia Nacional donde participarán militares y marinos, con el propósito de “aprovechar el conocimiento y la disciplina de estas fuerzas así como todos sus recursos materiales”. Dicha propuesta no se diferencia mucho de la actual estrategia de combate al crimen mediante el uso del Ejército, al contrario, la esencia se mantiene: las fuerzas armadas deben permanecer en las labores de seguridad hasta que no se sustituyan con una Guardia Nacional, que estará conformada por marinos y militares (Fuente: MORENA, Proyecto de Nación 2018-2024: págs. 100-104: http://proyecto18.mx/).

Además, lo anterior se suma a la reciente propuesta de AMLO sobre dar amnistía a los grandes capos del crimen organizado como una manera de “traer paz y estabilidad al país”, ello, a costa del dolor y la exigencia de justicia de cientos de miles de familias que han perdido a seres queridos en la supuesta “guerra contra el narco”. AMLO sabe que el crimen organizado tiene un gran peso en la definición de quién ocupará la silla presidencial, por lo que más que una ocurrencia inocente, su propuesta constituye un mensaje directo al sector de la burguesía criminal para darle a entender que, si llega al poder, no los castigará ni pondrá en peligro sus negocios, es decir, seguirán gozando de total impunidad justo como ha ocurrido hasta ahora.

Finalmente, su “compromiso” de cancelar la reforma educativa si llega al poder, resulta inviable ya que, por un lado, los únicos que pueden derogar leyes son los legisladores y, por otro, pretende hacer creer a los maestros que dicha reforma se puede echar abajo por vía institucional cuando lo único que ha demostrado poder frenarla es la movilización magisterial; por ello, en la actual coyuntura, su planteamiento representa no solo una promesa de campaña en busca de votos sino, sobre todo, un mecanismo para contener la movilización del magisterio, sector que ha sido el más combativo en la resistencia contra las reformas estructurales firmadas en el Pacto por México. Es decir, AMLO junto con la dirigencia de MORENA, se va mostrando cada vez más como una fuerza política de estabilidad y orden del régimen, para garantizar la continuidad de la actual situación del país, más que representar una fuerza de oposición y una alternativa de cambio real para el pueblo mexicano.

Nosotros como Agrupación de Lucha Socialista, hemos trabajado con bases críticas y honestas de Morena, dando a conocer nuestras críticas al obradorismo como una dirección reformista e inconsecuente pero, también, nuestra disposición a llevar a cabo una lucha conjunta contra el régimen y sus instituciones. Por eso, convocamos a las bases de Morena para que exijan y presionen a sus dirigencias partidistas a movilizarse por las demandas sociales de los diversos sectores populares y en contra de las reformas estructurales, la Ley de Seguridad Interior y todas las demás medidas gubernamentales que afectan a los trabajadores del país y, si no cumple, que sean las mismas bases quienes rebasen a su dirección para generar una alternativa organizativa democrática, independiente y combativa, capaz de echar abajo las corrompidas instituciones del régimen político mexicano y construir un Gobierno constituido desde el pueblo trabajador.

Anuncios