¡LIBERTAD A LAS PRESAS POR DEFENDERSE!

A nada de recibirse de profesora de Historia, en 2019 una joven trabajadora de 19 años, Karen Marín, se resistió a un robo piraña a una cuadra de su casa. Uno de los agresores, que tiene un hermano fiscal, junto con todo el sistema judicial de la provincia de Buenos Aires, le armaron una causa sin pruebas concretas, acusándola de robo a ella, algo que no cometió y deteniéndola casi dos años.

No es un tema aislado en esta justicia argentina, ya que Cristina Vázquez estuvo años presa por algo que no cometió y Nancy Montiel aún se encuentra detenida por defender a su hijo de un abuso. ¿A quiénes protege la justicia? Mientras Karen sigue injustamente privada de su libertad, sus agresores siguen en la calle como si nada, bajo la complicidad del sistema judicial barnizándose de impunidad.

Es claro que las mujeres pobres en Argentina somos perseguidas cuando nos defendemos, mientras los delincuentes, abusadores y pedófilos continúan sueltos. ¡¡Las Defensorías de géneros nos mantenemos en pie la lucha por el derecho a defendernos en un país donde hay un femicidio cada 18hs y más de 30 abusos diarios!! ¡¡Seguimos peleando por la libertad inmediata de las compañeras!!

En México la situación no es muy diferente. Durante 2015 diversas organizaciones socialistas y feministas logramos la liberación de nuestra compañera Yakiri Rubio después de un año y medio de lucha en las calles. La joven Yakiri fue acusada por homicidio casi inmediatamente después de haber logrado escapar de sus agresores sexuales luego de herir letalmente a uno de ellos cuando la presionaba con un cuchillo en la garganta.

La absurda detención de una joven que defendió su vida fue muestra de la corrupción y nepotismo de las autoridades de la Procuraduría de Justicia de la capital del país

quienes tenían nexos con los agresores sexuales. Muchas compañeras y compañeros se unieron a la causa de liberación de Yakiri por el legítimo derecho que tenemos las mujeres de los barrios pobres para defendernos de nuestros agresores en un país donde 10 mujeres son asesinadas cada día.

Ante la indolente ausencia de las instituciones burguesas de justicia, las mujeres y los hombres pobres, tenemos que auto-organizarnos para defendernos a través de brigadas o comités de autodefensa emanados de asambleas en los barrios, en las escuelas y en los centros de trabajo.

¡Libertad inmediata e incondicional de Karen Marín y Nancy Montiel!

¡Por el derecho legítimo a la autodefensa!

¡Ni una asesinada más!

¡Por la unidad internacional de la lucha de las mujeres!