Rubén Alcaraz

Hace ya más de un año que los obreros de Matamoros vienen siendo la punta de lanza de todo el movimiento obrero y popular mexicano en la historia reciente (junto con la CNTE, San Quintín y las resistencias a los megaproyectos), a pesar de ser una fuerza obrera relativamente joven han demostrado qué herramientas de lucha se deben reivindicar para lograr la victoria de las demandas de los trabajadores.

El movimiento 20/32 en Matamoros ha sido el crisol donde, con la fuerza de  más de 70 mil trabajadores de casi un centenar de empresas manufactureras, se ha constituido un referente para la clase obrera por 3 razones principales: a) la recuperación de los métodos tradicionales de lucha del proletariado (huelga, bloqueos, movilización en la calle, candidaturas obreras independientes), b) por las conquistas que logró arrancar a la patronal (aumento salarial, bonificaciones y prestaciones), c) por la construcción del SNITIS como sindicato independiente, democrático y de lucha.

En 2020 ha dado la lucha durante el confinamiento por covid 19 para que se respete la salud e integridad de los trabajadores, a quienes se les forzó a continuar laborando hasta llegar a morir por causa del virus; ante lo cual el movimiento  salió a las calles, demostrando que con autocuidado colectivo, pese a la pandemia, se debe luchar en las calles para evitar las vejaciones del Estado y empresarios para con los trabajadores; sin embargo hay mucho camino por recorrer y sacar lecciones para continuar con las victorias en la lucha.

Derrotar al charrismo sindical y reivindicar nuestros métodos de lucha

La creación del SNITIS ha sido una de las tareas que se impuso el movimiento 20/32, su más reciente objetivo es lograr que todos los trabajadores de las maquilas y de servicios se afilien al nuevo sindicato y en el proceso depurar el movimiento de los traidores charros.  “Según fuentes afines al movimiento 20/32, ya se han afiliado obreros de unas 60 empresas. Pero las trabas legales y burocráticas han impedido dar continuidad a estos trámites.”

Para el movimiento no ha sido fácil lograr estas victorias y mantenerse activo en 2020, la violencia por parte del Estado ha buscado por varias aristas detener este grandioso movimiento y por ello la represión ha llegado  por todas partes. La CTM y sus sindicatos corporativizados, sin mencionar sus dirigentes charros, no han perdido el tiempo, han buscado a toda costa impedir el crecimiento del SNITIS, incluso si esto implica violar una vez más la ley, cómo ya lo han denunciado los trabajadores y su abogada Susana Prieto Terrazas. 

En septiembre de 2019 cuando anunciaron el proceso de inscripción al SNITIS la represión aumentó. En noviembre ya había paros parciales en empresas como Mexican Ensambly y Ballinger Industries, para exigir la salida del SITPME de sus fábricas. Aquí fue dónde también se agudizó la intimidación para con la abogada Susana Prieto y comenzaron los despidos injustificados y la difusión de listas negras para aquellos trabajadores afiliados al SNITIS, incluso algunas acciones porriles por parte de los sindicatos charros y empresas.

Posteriormente, vino el encarcelamiento de su abogada Susana Prieto Terrazas, encaminado a allanar el terreno para la reactivación económica, en medio de las muertes por pandemia, un mensaje a la clase obrera en el sentido de que no se movilizara o habría represión y, a poco tiempo de la entrada en vigor del T-MEC. Golpe en el que se unieron la patronal, los charros y los gobernadores panistas, sin que el gobierno federal interviniera en favor de los trabajadores sino hasta que colectivos y organizaciones solidarias nos movilizamos por la libertad de Susana a través de diversas campañas y jornadas globales de lucha.

Por otro lado, si bien fue una conquista lograr la excarcelación de Susana, aún con todas las restricciones que se le impusieron, no obstante, la partida no está ganada, pues es claro que han pretendido neutralizar su liderazgo confinándola en Chihuahua, donde el gobernador Javier Corral también ha emprendido órdenes de aprehensión contra la defensora legal del SNITIS; mientras se impone la reactivación económica sin medidas de protección sanitarias y se arrecia la represión contra las bases obreras, como el caso de los compañeros del SNITIS recientemente secuestrados en Reynosa, por el crimen organizado vinculado al gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca. 

Al mismo tiempo, crecen las labores charriles de personajes al servicio de las empresas como los dirigentes charros Juan Villafuerte Morales (Sjoiim)  y Jesús Mendoza Reyes (SITPMEM), quienes han ejercido  violencia contra las y los trabajadores a través de sus porros; buscando desarticular al movimiento, frenarlo o lograr su derrota. 

Por ello, el  SNITIS debe buscar a la base de trabajadores del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria de la Maquiladora (Sjoiim), el Sindicato de Trabajadores de Plantas Maquiladoras y Ensambladoras de Matamoros (SITPMEM) y el Sindicato de Trabajadores de la Industria Química y Metalúrgica, para apoyarlos en su lucha interna contra estos líderes por su destitución y lograr la democratización de sus sindicatos; buscando hacer crecer a la par al SNITIS con base en el apoyo activo a estas luchas, convirtiéndose en un referente para el conjunto de las y los trabajadores de la maquila en toda la frontera norte.

Asimismo, es necesario organizarse y dar garantía de su propia seguridad, sin dejar de lado la lucha legal, pero priorizando la organización democrática para la toma de decisiones, la rotación de responsabilidades para que todas y todos los obreros aprendan a tomar la palabra en actividades públicas, a redactar un  volante o comunicado, a organizar brigadas de difusión en las fábricas y barrios obreros, entre otras actividades, dentro de lo cual debe de ir construyéndose la autodefensa organizada y legítima de los obreros del 20/32, para resguardarse de los grupos de choque tanto de la patronal como del gobierno.

La Cuarta Transformación, el aumento salarial y el T-MEC

Cuándo Andrés Manuel López Obrador decretara  que para 2019 habría  100% de aumento del salario mínimo en la frontera (176,72 pesos, unos 8,67 dólares), se destapó la caja de pandora, y los obreros hicieron y siguen haciendo historia. Todos sabemos cómo surgió el movimiento y que gracias a ese decreto muchos de los obreros pertenecientes al 20/32 hoy tienen confianza en el gobierno de la 4T. ¿Pero qué significaba este decreto? ¿En realidad hay una preocupación del régimen por los intereses de los trabajadores y su bienestar económico?

La verdad sea dicha, se defienden los intereses empresariales de EEUU y Canadá ante la ya inminente crisis, imponiendo en el T-MEC la llamada regla de origen en lo que respecta al sector automotor, donde se incluye el valor del contenido laboral (VCL)  “El reglamento del VCL todavía es incierto, pero sus intenciones parecen claras: promover el retorno a Estados Unidos de las ensambladoras que se habían instalado en México con el propósito de abaratar costos. Con las nuevas disposiciones, las armadoras deberán elegir entre trasladar la producción a una zona donde deben pagar salarios relativamente altos para cumplir con el VCL o mantenerse en su ubicación actual y cubrir los impuestos de exportación. Cabe señalar que la obligatoriedad de pagar 16 dólares por hora a los trabajadores del sector automotor se limita a las ensambladoras, no a las empresas autopartistas.”

Esto no significa que no estemos a favor del aumento salarial, en México, en Estados Unidos o en Canadá, al contrario, incluso planteamos que se deberían homologar los salarios en sentido favorable a los trabajadores mexicanos; sin embargo es un antecedente que nos marca la pauta en dos sentidos: por un lado, del futuro desempleo en la región norte del país, que aumentará con la salida de capitales como producto de la actual crisis económica y, por otro lado, nos traza el camino para que se gesten organizaciones obreras internacionales; los obreros de Matamoros deben buscar coordinarse con los obreros norteamericanos, y defender en conjunto los intereses obreros en los tres países. 

Por ello, en lo que respecta a la 4T, AMLO y demás partidos del régimen, no hay que bajar la guardia; la puesta en vigor del T-MEC no es para beneficio del pueblo trabajador sino que es una prueba más del carácter burgués de estos gobiernos. No debemos depositar ninguna confianza en ellos sino, en cambio, ganemos confianza en nuestras propias fuerzas de clase.

 Por una alternativa obrera y popular a la crisis capitalista

Hay que rearticular al movimiento con base en una campaña de afiliación que combine el asesoramiento y defensa legal con la agitación en pro de los derechos laborales y sindicales, la formación de comités de fábrica, la movilización en las calles, la toma de decisiones con base en asambleas y así, ir por más conquistas; incluso, perfilando la posibilidad de participar en las elecciones intermedias del próximo año, con nuevas candidaturas obreras independientes, sin ningún nexo con los partidos del régimen, sino con base en las  demandas y la autoorganización de las y los obreros. 

Al mediano plazo, es necesario construir un referente de organización no únicamente sindical sino, sobre todo, político como forma de representación de los intereses del conjunto de la clase obrera e impulsar la convocatoria a un Encuentro Nacional de Trabajadores con el objetivo de trazar un Plan de Lucha contra los intentos de los empresarios, charros y gobiernos burgueses de descargar la crisis sobre la espalda de la clase obrera. Por ello, les proponemos a las y los trabajadores del SNITIS y demás sectores obreros, algunos ejes clave para proseguir la lucha:

1.- Por un salario mínimo base de $500 que cubra el precio de la canasta básica y suba conforme a la inflación así como prestaciones de ley garantizadas a todos los trabajadores 

2. Por una escala móvil de horas de trabajo, asegurando que todo trabajador tenga un empleo sobre la base de reducir la jornada laboral a 6 horas, sin menoscabo de los sueldos

3. Por la democratización e independencia de nuestros sindicatos, poniendo fin a los cargos vitalicios y expulsando a los charros a través de elecciones libres periódicas para los comités ejecutivos de todos los sindicatos, recuperando los métodos de la democracia obrera directa desde los comités de base de los trabajadores

4. Por la recuperación del espíritu revolucionario del artículo 123 constitucional, en el sentido del respeto al derecho a huelga, contrato colectivo, plena y libre sindicalización, jornada de 8 horas, pago de horas extra, basificación y estabilidad laboral, días de descanso y vacaciones, sistema de ahorro, etc.

5. Por la completa desaparición del outsourcing y demás formas de flexibilización laboral, así como de los contratos de protección patronal y legislaciones antiobreras como la Reforma Laboral. 

6. Por el establecimiento de un sistema de cobertura universal, gratuito y de calidad, para los trabajadores y sus familias en todos los servicios de salud, educación, vivienda y seguridad social.

7. Por el fin de las afores individuales administradas por empresas privadas y el regreso al régimen solidario de pensiones y jubilaciones, gestionado bajo control colectivo de los trabajadores.

8. Reducción de salarios para los funcionarios y representantes populares  para que ninguno pueda percibir un sueldo mayor al que gana un obrero promedio.

9.- Nacionalización de todas las industrias y ramas estratégicas de la economía, bajo control de los trabajadores,  conforme a un plan democráticamente elaborado para beneficio del pueblo trabajador.

10. Cancelación de la deuda externa y de los tratados internacionales como el T-MEC. Apertura total de las fronteras mexicanas y alto a la política de persecución a los inmigrantes, rechazando también el muro en la frontera con EUA.

11. Disolución de la Guardia Nacional y retorno inmediato del ejército a sus cuarteles; impulsando la generalización y articulación de la autodefensa obrera así como de los sistemas de seguridad y justicia comunitarios de los pueblos.

12. En el caso de las mujeres trabajadoras, luchemos por ¡igual salario a igual trabajo!, alto a la discriminación, la violencia y el acoso sexual y laboral; por guarderías públicas en nuestros centros de trabajo y derecho a licencia de gravidez y permiso de lactancia, así como la creación de comisiones y secretarías que atiendan las demandas de las mujeres en los sindicatos.

13. Por la construcción de un Partido obrero que luche decididamente por el establecimiento de un verdadero Gobierno obrero, campesino y popular en México

 ¡Recuperemos las conquistas históricas de los trabajadores y luchemos por más!

¡Larga vida al SNITIS-M20/32!

¡Viva la clase obrera en México y todo el mundo!