Pronunciamiento de la Agrupación de Lucha Socialista (ALS). 18/julio/20.

La depresión económica y la pandemia por covid-19, ambas a nivel mundial, abren un panorama grave para los millones de trabajadores que sostenemos a este sistema para quienes la crisis económica significará: despidos masivos, mayor precarización e inestabilidad laboral, incremento en los precios de la canasta básica y mayor pobreza. Los capitalistas para no perder ni un centavo de ganancias están preparando el terreno para que sus crisis la paguemos los trabajadores, eso pretenden con el T-MEC.

El Tratado México-EEUU-Canadá firmado por López Obrador (entró en vigor el 01/07/20) nos entrega a los intereses de los poderosos empresarios y gobernantes gringos. El T-MEC tiene como propósito una intensa campaña para desmantelar los grandes sindicatos que, principalmente, continúan en sectores estratégicos de la producción como la industria automotriz, energética y maquiladora, pero también alcanza a sindicatos del sector educativo y de salud, entre otros ramos esenciales. También, pretende acabar con los Contratos Colectivos de Trabajo que aún persisten. No podemos permitir que el gobierno ponga a consulta nuestros derechos laborales que costaron las vidas de muchos de nuestros compañeros que lucharon por ellos.

El siglo pasado, en las década de los 30´s hasta los 70´s, petroleros, electricistas, ferrocarrileros y maestros dieron una dura batalla mediante huelgas y masivas movilizaciones contra el gobierno y los empresarios logrando conquistar esos contratos colectivos y sindicatos de industria, seguridad social (resultado fue la creación del IMSS y el ISSSTE), mejores salarios, incluso hasta la nacionalización de sectores estratégicos que dieron origen a PEMEX y CFE. Sin embargo, años después el gobierno del PRI encontró la receta para apagar su combatividad: los reprimió gravemente, los corporativizó y compró a muchos de sus líderes.

Después de una larga ausencia del movimiento obrero en este país, las victorias de los compañeros jornaleros de San Quintín en 2015 y del Movimiento 20/32 de Matamoros en 2019 nos han devuelto el ánimo a los trabajadores. Las huelgas masivas (cerca de 70 mil jornaleros en San Quintín y aún más en Matamoros), las movilizaciones, los bloqueos y su organización les han llevado al triunfo de sus primeras demandas y de ello tenemos que aprender todos. Celebramos desde la Agrupación de Lucha Socialista el ejemplo de dignidad y combatividad de las obreras y obreros de Matamoros Tamaulipas. ¡Viva la clase obrera organizada!

Para el Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de la Industria y Servicios (SNITIS), que los obreros constituyeron democráticamente, los retos que tienen por delante, son muchos. En medio del ataque hacia la clase trabajadora que pretenden los empresarios gringos y mexicanos con el T-MEC y la Reforma Laboral, la existencia viva del SNITIS representa un ejemplo para otros trabajadores y un peligro para los empresarios, ya lo estamos viendo con la persecución judicial de su abogada, Susana Prieto Terrazas, perseguida políticamente por defender los derechos de la clase obrera en el norte del país.

Por ello, una de las tareas del SNITIS -a la que nos hemos sumado otras organizaciones y sindicatos-, ha sido luchar contra la represión patronal y de los gobernadores estatales, exigir la liberación de todos los cargos de Susana Prieto y la reinstalación inmediata de todos los despedidos. ¡Quien tiene que ser expulsado de Tamaulipas es el gobernador Cabeza de Vaca!

Imaginemos el poder que puede alcanzar la clase obrera si el SNITIS democrático e independiente al gobierno que hoy conocemos, creciera en todo el país en beneficio de los trabajadores más pobres ganado fábrica por fábrica en una campaña de afiliación estatal y nacional, y tendiente a impulsar una articulación internacional de la clase obrera. Desde todos los referentes pequeños o grandes, ¡fortalezcamos al SNITIS!

Finalmente, el SNITIS tiene la capacidad moral de llamar a un Encuentro Nacional de Trabajadores donde converjan sindicatos y trabajadores precarizados para formar un plan de lucha contra el TMEC y por la defensa colectiva de nuestros derechos laborales, así como, una campaña por la democratización de los sindicatos y preparar un plan nacional económico de emergencia ante la depresión económica y por definir, desde los sindicatos y organizaciones de las y los trabajadores, los criterios y las medidas organizativas para reimpulsar la actividad económica sin poner en riesgo nuestras vidas, solo para las ganancias de los empresarios.

 

¡VIVA EL MOVIMIENTO 20/32!

¡ABAJO EL CHARRISMO SINDICAL!

¡ABAJO EL T-MEC!

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA

EN LA DEFENSA DE SUS CONQUISTAS LABORALES!

 

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