Escrito por Manuel Sandoval Coto

Por la vía del Ministro Salas, la estrella mediática de este gobierno, se nos está anunciando que van a comenzar a levantar progresivamente el confinamiento y las restricciones de movimiento. Esto responde, evidentemente, a la preocupación de sectores de la burguesía por no quedarse atrás, y sumarse al clima que comienza a haber a nivel internacional para forzar la reactivación económica.

Aunque en algunos países de Europa no sea muy claro si la pandemia ya está cediendo y en Estados Unidos como que todavía no alcanza el pico de expansión, sí es claro que en CR, gracias a la fortaleza que conserva el sistema de salud pública del país, la epidemia no alcanzó la misma fuerza que en otros contextos y que la dinámica parece ser a que retroceda .

Es en grandes ciudades de Europa y Estados Unidos, en países con altos porcentajes de población adulta mayor y sistemas de salud pública muy deteriorados por las políticas neoliberales de privatización y restricción del gasto social del Estado, que la pandemia se ha ensañado más, al punto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tenido que reconocer que la mitad de las víctimas en estos países son adultos mayores de los asilos de ancianos. Viejitos que no han recibido la atención requerida por el desfinanciamiento y el abandono de los hogares de ancianos, y la falta de recursos en los hospitales públicos. Centenares de médicos y enfermeras han muerto al no disponer de los equipos de protección necesarios.

En La Nación de ayer, sin embargo, se reproduce el artículo de una viróloga norteamericana que intenta explicar que la pandemia casi no haya pegado en los países africanos y otros países pobres, por el factor climático. Aparentemente, por ser invierno en el Hemisferio Norte, el virus se aclimató mejor en China, Europa y Estados Unidos. Es interesante y mucha tela habrá que cortar posteriormente cuando se oigan más voces de científicos independientes.

Lo que nos interesa señalar en esta nota, es que la burguesía va a empezar a tomar medidas para eliminar el confinamiento, tratando al mismo tiempo de mantener la atomización social que ha provocado al encerrar a la gente en sus casas. El Ministro Salas no renuncia a la amenaza de los 3 000 muertos si no evitamos el contacto social. Infundir este temor es importante para evitar que la guerra que mantiene la burguesía para descargar la crisis fiscal sobre el pueblo trabajador, no encuentre resistencia.

Cuando el Ministro de Hacienda dice que no hay plata para pagar la deuda del gobierno con la Caja, lo que implica que no se podrían pagar salarios y aguinaldo a los trabajadores de la Institución en diciembre, y que ante un rebrote de la pandemia la Caja va a estar quebrada, está reconociendo lo que nosotros hemos venido señalando: que el gobierno va a terminar aplicando el programa de la UCCAEP cuando la crisis fiscal apriete … y va a apretar duro más rápido que tarde.

La próxima semana nos anuncian el programa de reactivación económica, entre otras cosas, con una inversión de casi $2 millones en obra pública a concesionar. No son ni el ICE ni el MOPT los que van a construir carreteras, gran parte de ese dinero se lo van a robar los concesionarios, pero lo más grave es que todo se va a financiar con préstamos a nivel internacional. Como están disparando la deuda externa, la regla fiscal va a exigir más recorte presupuestario para el año entrante, sin añadir que va a haber dificultades para conseguir la plata para terminar el año en un contexto internacional de encarecimiento del crédito por la recesión.

En este país no hay quite: o se declara una moratoria de la deuda y se mete en cintura a los empresarios que estafan al fisco, o llegaremos al fin de año con la Caja quebrada, cierre de instituciones públicas, y rebaja de pensiones y salarios.

Con Oscar Arias la burguesía costarricense lanzó una primera campaña del miedo para derrotar la movilización social contra el TLC. Ahora, con el Ministro Salas ante las cámaras y Carlitos ofreciendo de nuevo negociar con los burócratas sindicales de siempre para que no movilicen, otra campaña del miedo está en curso, para que no salgamos a la calle a defender la Caja ni las instituciones que va a cerrar la Ministra de Planificación.

El 1 de mayo HAY QUE SALIR A LA CALLE

¿QUÉ PAÍS NOS VA A QUEDAR SI NO DEFENDEMOS AHORA LAS CONQUISTAS SOCIALES DEL PUEBLO COSTARRICENSE?

*Compartimos la colaboración del compañero Manuel Sandoval, profesor jubilado y militante combativo de muchos años en Costa Rica.