¡Por la construcción de asambleas populares democráticas y comités de autodefensa! ¡Por un amplio frente unido anti-golpe! ¡Pero sin confianza política en Morales!

Declaración conjunta de la Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (CCRI/RCIT) y el Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (Costa Rica), 11 de noviembre de 2019

1. El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció su renuncia el 10 de noviembre después de que el general Williams Kaliman, jefe de las fuerzas armadas, lo llamara a renunciar “para ayudar a restaurar la paz y la estabilidad”. La intervención del mando del ejército tiene lugar después de semanas de movilizaciones violentas por parte de la oposición de derecha por la derrota del candidato conservador, el ex presidente Carlos Mesa en las recientes elecciones.

2. No puede haber ninguna duda sobre el carácter de clase de este evento. Este es un golpe de estado reaccionario de una alianza de fuerzas conservadoras, fundamentalistas cristianas y semifascistas, así como las cúpulas del ejército y la policía. En otras palabras, es un golpe de estado que pretende devolver el poder a la oligarquía de derecha tradicional centrada en Santa Cruz. No es casualidad que el líder de las protestas, Luis Fernando Camacho, sea llamado el “Bolsonaro boliviano” debido a sus opiniones similares al presidente brasileño de extrema derecha. También es característico que las movilizaciones de derecha hayan ido de la mano con ataques racistas contra los pueblos indígenas que representan alrededor del 60% de la población total. (“Fuera indios de la universidad” dice un graffiti frente a la universidad pública de La Paz). Y, finalmente, también que el imperialismo estadounidense y los gobiernos más reaccionarios en América Latina, desde Bolsonaro hasta Piñera, están calificando el golpe como una victoria por su causa.

3. Ha habido una serie de contraprotestas progresistas contra las manifestaciones reaccionarias que resultaron en numerosas batallas callejeras. Sin embargo, sufrieron un golpe devastador cuando Juan Carlos Huarachi, líder reformista de la Central Obrera Boliviana, la principal federación sindical del país, dejó de apoyar al gobierno y llamó a Morales a renunciar “si eso ayudara a poner fin a la violencia “.

4. Nuestra oposición contra el golpe reaccionario no debe confundirse con ningún apoyo político o confianza en Morales y los líderes bolivarianos. Al parecerse a la política del gobierno chavista en Venezuela, fracasaron en expropiar a la burguesía tradicional o en purgar al ejército y la policía de las fuerzas reaccionarias durante su gobierno del país durante casi 14 años. En cambio, descendieron a la corrupción e implementaron una política capitalista de Estado que dejó a grandes sectores de la economía en manos de la oligarquía tradicional. Al final, la cobarde renuncia de Morales, sin ninguna lucha seria contra los conspiradores golpistas, refleja el carácter podrido del liderazgo bolivariano. Los revolucionarios han argumentado correctamente en el pasado que el MAS y el liderazgo bolivariano deben ser desafiados a través de movilizaciones masivas y autoorganización de los trabajadores de base y oprimidos. Sin embargo, las movilizaciones actuales contra Evo Morales tienen un carácter completamente reaccionario.

5. Sin embargo, solo los traidores y los confusos ultraizquierdistas pueden negar la tarea principal de la hora: ¡construir un amplio frente único para derrotar el golpe de derecha! La situación actual en Bolivia abrió un vacío de poder. ¡Independientemente de las profundas diferencias políticas, los revolucionarios en Bolivia deben llamar a todas las organizaciones de masas de trabajadores, campesinos pobres e indígenas a unirse a la lucha contra el golpe! Deben exigir a los líderes reformistas y populistas que apoyen esta lucha. La CCRI/RCIT y el PRT consideramos urgente organizar comités de autodefensa y asambleas populares para coordinar la lucha contra el golpe. ¡Se debe revivir la tradición de autoorganización de los pueblos indígenas, los mineros en Bolivia y otras partes de la clase trabajadora y los oprimidos! ¡Los sindicatos de trabajadores y las organizaciones de masas campesinas deben organizar una huelga general y bloqueos de calles para derrotar el golpe! Por lo tanto, acogemos con beneplácito el llamado de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto a “formar comités de autodefensa, bloqueos, movilizaciones permanentes y contundentes” contra el golpe de estado. Llamamos a todos los sectores en resistencia a defender las ciudades de Cochabamba y El Alto, que son el foco principal de la lucha contra el golpe. Si tienen éxito, el avance reaccionario en otras regiones puede ser derrotado. Una lucha exitosa contra el golpe puede crear la base para tomar el poder y crear un auténtico gobierno obrero, indígena, campesino y popular.

6. Hacemos un llamado a vincular la lucha contra el golpe de estado en Bolivia con la actual ola mundial de luchas de clases. Desde Chile, Ecuador, Honduras y Haití, hasta Irak, Líbano, Egipto, Argelia, Sudán y Siria, hasta Cataluña y Hong Kong: ¡Una lucha conjunta contra el imperialismo, la dictadura y las fuerzas reaccionarias, por la libertad y la justicia social!

7. La bancarrota del gobierno de Morales y la traición de los líderes de la COB demuestran una vez más la urgencia de reemplazar los liderazgos burocráticos existentes en las organizaciones de masas de trabajadores y oprimidos, tanto en Bolivia como a nivel mundial. ¡La CCRI/RCIT y el PRT hacemos un llamado a los revolucionarios en Bolivia e internacionalmente para construir una auténtica dirección revolucionaria, es decir, para construir un Partido Revolucionario Mundial que luche por un futuro socialista!

¡Unidad! ¡Lucha! ¡Victoria!

Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (Costa Rica), http://prtcostarica.blogspot.com/

Corriente Comunista Revolucionaria Internacional (Brasil, México, Pakistán, Cachemira, Sri Lanka, Corea del Sur, Israel/Palestina ocupada, Yemen, Nigeria, Kenia, Rusia, Gran Bretaña, Alemania y Austria), http://www.thecommunists.net