Alexis Jovan

Los días 9 y 10 de abril del presente año, en Morelos se llevó a cabo un evento en conmemoración por los 100 años del asesinato de nuestro General Emiliano Zapata, dirigente del Ejército Libertador del Sur y parte del bando campesino, indígena y popular que participó en la Revolución Mexicana de 1910.

En este acto, convocado por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos-Puebla-Tlaxcala, junto con comunidades indígenas del CNI-CIG, participaron cientos de personas provenientes de diferentes entidades del país y activistas pertenecientes a diversas organizaciones sociales, colectivos, redes de apoyo al CIG, adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona así como sindicalistas, estudiantes y referentes de lucha del campo y la ciudad.

El 9 de abril, en la comunidad de Amilcingo, se llevó a cabo la Asamblea Nacional de la Resistencia dentro de las instalaciones de la escuela primaria “Samir Flores Soberanes”, recién nombrada así en memoria del activista y luchador social asesinado por su oposición al Proyecto Integral Morelos (PIM) y quien fuera en vida profesor, locutor de la Radio Comunitaria y padre de familia.

La asamblea se dividió en mesas de trabajo donde se discutió con base en 3 ejes: situación actual con el nuevo gobierno, experiencias de organización y propuestas de acción común. Al finalizar hubo una plenaria en la que se leyeron las relatorías de las distintas mesas para pasar a discutir los análisis y las propuestas que se vertieron en cada una de ellas.

En el primer punto, hubo consenso en señalar que el actual gobierno del López Obrador significa la continuación y profundización del Capitalismo neoliberal, que se está aprovechando de su cuota de legitimidad para avanzar en reformas y medidas de despojo contra los trabajadores y los pueblos y que, por ende, es necesario oponerse al nuevo gobierno y sus proyectos. Asimismo, se reivindicó la recuperación de la memoria histórica, denunciando que AMLO cumple el mismo papel de traición que en su momento hiciera F. I. Madero contra Zapata y los pueblos de Morelos.

En el segundo punto, se hizo una compartición de las formas de organización, articulación y acción que se han venido construyendo por distintos referentes, hablando de las problemáticas existentes y proyectos a los que se enfrentan en varias regiones (Mineras, Eólicas, Fracking, etc.); haciéndose hincapié en la necesidad de tejer comunidad y hacer trabajo de base en colonias, barrios y pueblos; construir formas de organización independiente a los partidos e instituciones del régimen como asambleas, comités o concejos, y generar plataformas de información y comunicación alternativas para denunciar los atropellos que se sufren en cada lugar o sector, entre otras propuestas.

Y para responder a la pregunta ¿qué podemos hacer juntos y cómo?, se hizo referencia a la dispersión de las resistencias y la necesidad de conformar espacios de articulación a nivel local, regional y nacional, como la constitución de una Coordinación Nacional; también se planteó la importancia de unificar las luchas con base en la identificación de objetivos comunes como la resistencia a los megaproyectos capitalistas, la militarización y represión, las reformas estructurales; e, incluso, se lanzaron propuestas de movilización al mediano y largo plazo.

Al final, en la plenaria, aunque no se logró llegar a un acuerdo sustancial en el sentido de cómo continuar avanzando en la articulación organizativa y la elaboración de un plan de lucha unificado, pues se argumentó que las propuestas y planteamientos formulados en la Asamblea debían llevarse a las comunidades para discutirse; no obstante, se hizo una declaratoria de emergencia nacional ante los megaproyectos y se definió impulsar la convocatoria a un subsecuente Encuentro Nacional a realizarse en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, para cobijar la lucha que se está organizando en la región contra el Corredor Comercial Transísmico, las Zonas Económicas Especiales y la mega-minería.

Al día siguiente, el 10 de abril, las actividades se trasladaron al poblado de Chinameca, en donde se realizó (con réplicas a nivel nacional e internacional) una movilización contra los megaproyectos de destrucción y muerte, en la cual, además de los asistentes a la Asamblea, se sumaron los pueblos de distintas comunidades en exigencia de la cancelación del PIM y de los proyectos de infraestructura (Termoeléctricas, Gasoductos y Acueductos) ligados al mismo en la región, así como por el esclarecimiento del asesinato y justicia para Samir Flores.

Es importante destacar que este evento tuvo lugar bajo el contexto de la reciente aprobación de la Guardia Nacional con mando militar; el impulso de “consultas” amañadas que han sido utilizadas para legitimar y llevar a cabo megaproyectos en distintas regiones del país; el asesinato de activistas, luchadores sociales y defensores del territorio; el recrudecimiento del cerco y hostigamiento a las bases de apoyo zapatistas; así como el avance en la aprobación de reformas estructurales (Laboral, Educativa, etc.) por parte del nuevo Gobierno Federal.

Pero, en contraparte, también se da en el marco de una oleada de protestas por parte de sectores que llevaban años, incluso décadas, sin movilizarse como el caso de las poderosas huelgas obreras en el norte del país aglutinadas en el movimiento 20/32, que fueron protagonizadas por las y los trabajadores de las maquilas, y grandes empresas trasnacionales como Coca-Cola; además de las huelgas de sindicatos universitarios, como el SITUAM, por mejoras salariales y respeto a su contrato colectivo, así como las movilizaciones magisteriales de la CNTE contra la simulación del nuevo gobierno para abrogar la Reforma Educativa.

Conforme a lo anterior, como socialistas, saludamos calurosamente el esfuerzo por realizar este y otros encuentros en donde se pueda avanzar en la conformación de un referente político unitario donde converjan las distintas luchas y resistencias existentes alrededor de nuestro territorio, y donde podamos trazar un programa y plan de lucha comunes así como una estrategia no sólo para resistir a los proyectos del nuevo gobierno sino, sobre todo, con miras a construir un verdadero Gobierno de los trabajadores del campo y la ciudad, que retome y articule a nivel nacional las experiencias de autogobierno y autodeterminación de los pueblos.

 

¡La tierra es para quien la trabaja!, ¡Si Zapata viviera, con nosotros estuviera!

¡Samir vive, la lucha sigue!, ¡Justicia para Samir Flores Soberanes!

¡Cancelación del Proyecto Integral Morelos y demás megaproyectos capitalistas!

¡Alto a la militarización, abajo la Guardia Nacional!

¡Por la autodeterminación de los pueblos originarios y comunidades indígenas!

¡Por un Consejo Nacional de Gobierno obrero, campesino, indígena y popular!

 

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