Ante la grave situación de nuestros hermanos migrantes en la frontera sur de México, compartimos estas tesis programáticas sobre el fenómeno de la migración desde el punto de vista marxista. La siguiente es una traducción del resumen sobre un extenso documento que fue escrito en 2010. Estas tesis tienen un enfoque sobre la situación de los migrantes en Europa. Sin embargo, en sus aspectos analíticos y programáticos son de relevancia internacional.
Michael Pröbsting
1. La migración en la era del capitalismo es, para esta formación social, un fenómeno “natural”.
2. En el capitalismo moderno –era del imperialismo desde el inicio del siglo XX– la migración toma forma de emigración desde países pobres, coloniales, semicoloniales o débiles hacia países ricos imperialistas.
3. Especialmente en las últimas décadas –desde que comienza el desarrollo de la crisis del capitalismo en la década de los 70 y luego con la llegada de la globalización– la migración ha aumentado sustancialmente.
4. La migración es una parte esencial de la superexplotación del mundo semicolonial por el capital monopolista imperialista. Al igual que el capital monopolista extrae ganancias excedentes del mundo semicolonial (a través de la exportación de capitales y el intercambio desigual), también hay una apropiación de superganancias a través de la migración. El capital imperialista atrae beneficios por el factor de poder explotar migrantes debido al bajo o ningún costo por su educación, al bajo o ningún costo de sus pensiones y a la posibilidad de explotar migrantes como mano de obra barata (comparados con los locales) a causa de su posición social caracterizada por menos derechos y opresión nacional. La superexplotación de mano de obra migrante es una importante fuente de superganancias imperialistas. Por lo tanto, también es fuente importante para fortalecer el poder de la clase dominante imperialista y la corrupción en las capas superiores de la clase obrera –la aristocracia obrera–.
5. Los inmigrantes son una capa oprimida a escala nacional de la mano de obra superexplotada. Los migrantes no pertenecen al Estado dominante, por tanto, son objeto de discriminación en relación con su lengua en todas las áreas públicas como las instituciones, medios de comunicación y escuelas; tienen menos derechos democráticos como ciudadanos extranjeros, incluyendo su dependencia a un permiso de trabajo, la llamada “Ley de Empleo Extranjero”, etc. Sobre esta base, una posición específica en la jerarquía social del sistema capitalista es la consecuencia para la gran mayoría de los migrantes: en su mayoría pertenecen a capas inferiores de la clase obrera y, una diminuta parte de ellos, que pertenece a la pequeña burguesía, por lo general es parte de los sectores más pobres de esa pequeña burguesía.
6. Por supuesto, las formas de opresión nacional y superexplotación no son las mismas para todos los migrantes. Los migrantes de segunda generación no experimentan las mismas condiciones que la primera generación; los ciudadanos extranjeros no experimentan las mismas condiciones que los inmigrantes con ciudadanía; los trabajadores migrantes altamente cualificados no experimentan las mismas condiciones que aquellos empleados como trabajadores no cualificados, etc. Es más, la separación de los migrantes en grupos de acuerdo a sus diferentes orígenes, impide hablar de identidad nacional común. Se habla, más bien, de una identidad nacional negativa conjunta (a saber, no austríacos, no británicos, etc. con raíces en países pobres y en relación con el país de inmigración). Pero en última instancia, todos estos distintos elementos en los migrantes tienen mucho más en común de lo que los separa –es decir, la posición social como una capa, que en su vasta mayoría experimenta de una forma u otra opresión nacional y superexplotación–.
7. Sólo en parte es cierto que cualquier persona con raíces extranjeras comparte automáticamente el destino de la mayoría de los migrantes, (opresión nacional, superexplotación). Los inmigrantes que provienen de países ricos imperialistas, están en el rango de los no explotados y a menudo toman un lugar relativamente alto en la jerarquía social del orden capitalista. No se enfrentan a discriminación por su lengua. Consideramos que este grupo de inmigrantes de países ricos imperialistas sólo como un grupo secundario de migrantes o como una capa que está menos expuesta a las formas típicas de discriminación y explotación. Con mucho, el mayor grupo de inmigrantes son los que tienen raíces en países pobres semicoloniales.
8. Los migrantes de países semicoloniales ganan mucho menos que sus colegas locales. Sus trabajos son menos seguros, por consiguiente a menudo se ven afectados por el desempleo, sus hogares son pobres y pequeños, y en general su nivel de vida es de menor calidad. Adicional a esto, viene la discriminación por el lenguaje debido a la falta de reconocimiento de su lengua materna en zonas comunes, lo que conduce a enormes problemas con autoridades públicas y una posición menos favorable en la educación.
9. Las mujeres y los jóvenes migrantes experimentan una opresión adicional. Las mujeres migrantes son aun más explotadas que sus colegas varones, trabajando como mano de obra no cualificada y muy mal pagada. Debido a la opresión como migrantes, las estructuras patriarcales son más pronunciadas y las mujeres migrantes se emplean en menor medida que sus colegas locales. También los jóvenes inmigrantes están oprimidos en la familia patriarcal, y debido a la discriminación social y de lenguaje, su nivel de educación es significativamente inferior al de sus colegas domésticos.
10. La ideología del racismo juega un papel importante y necesario para el mantenimiento y justificación de la opresión nacional en los migrantes. Existen diferentes formas de racismo, que tratan de justificar la supresión de los migrantes con diversas mentiras: i) inferioridad biológica y genética, ii) supuestos valores culturales de estado-nación incompatibles (“choque de civilizaciones”), iii) las llamadas religiones “retrógradas agresivas” (por ejemplo, distintos tipos de islamofobia). Estas justificaciones reaccionarias pueden, en la práctica, mezclarse entre sí. También el racismo opera a diferentes niveles –leyes, políticas populistas, confrontación en las calles, etc. –.
11. Las políticas racistas, por tanto, no sólo son aplicadas por partidos de derecha, a pesar de ser los que promueven la política anti-inmigrante más agresiva. Todos los partidos burgueses (incluidos conservadores, socialdemocracia, verdes y reformistas) apoyan y justifican, de una forma u otra, la opresión de los inmigrantes.
12. El racismo generalizado en la población y sectores de la clase obrera tiene su base objetiva en diversos factores: i) las causas reales en el aumento del desempleo y la pobreza no están espontáneamente reconocidas, pudiendo entonces la clase dominante poner la responsabilidad sobre los migrantes, ii) las enormes superganancias que en parte son causadas por la superexplotación de los migrantes, y de las cuales ciertas partes de la clase trabajadora privilegiada se beneficia.
13. El movimiento obrero revolucionario –desde la Primera Internacional de Karl Marx y Friedrich Engels hasta las políticas de izquierda internacionalistas de Vladimir Ilich Lenin, León Trotsky y Rosa Luxemburgo en la II, III y Cuarta Internacional– tienen una larga tradición de lucha contra el racismo y por la plena igualdad de los migrantes. Lucharon desde el principio contra tendencias social-chovinistas dentro del movimiento obrero.
14. Esta lucha contra el social-chovinismo es ahora de suma importancia. La resistencia contra el racismo y por la plena igualdad de los inmigrantes sólo puede tener éxito sobre la base del internacionalismo consecuente, la orientación y organización de la lucha en conjunto con toda la clase trabajadora multinacional.
15. Esta estrategia es el concepto de la integración revolucionaria. Se basa en los siguientes principios:
i) Nuestro objetivo es lograr la unidad internacional de la clase obrera de todos los países y la unidad internacionalista de la clase obrera multinacional en cada país. Esta unidad no puede lograrse por la fuerza, sino únicamente sobre la base de la voluntad y la igualdad. En última instancia, queremos superar las diferencias nacionales y crear una nueva –y verdadera– cultura humana socialista.
ii) Esta unidad requiere, tanto la propaganda persistente por el internacionalismo y contra el racismo, como la lucha constante por la plena igualdad y plenos derechos democráticos para todos los migrantes.
iii) Esta unidad sólo puede lograrse en la lucha común de clases y la organización. Debe ser entendida como un proceso, como un objetivo a largo plazo.
16. La integración revolucionaria no es asimilación o adaptación forzada con ayuda de métodos coercitivos de estado. Asimismo, no significa separar la coexistencia multicultural de distintas naciones. Significa que debe lucharse por la plena igualdad de grupos nacionales, idiomas, etc., y sobre la base de esta lucha, una convergencia voluntaria desde abajo y a largo plazo.
17. Debido a que el racismo y la opresión nacional de los inmigrantes es un componente necesario del capitalismo, no pueden desaparecer mientras el capitalismo no sea derrocado por una revolución socialista de la clase obrera –en su carácter multinacional– y los restantes elementos de todas las formas de opresión mueran/desaparezcan con la construcción de un nuevo sistema socialista. Esto a su vez, requiere la construcción de un partido revolucionario internacional enraizado en la clase obrera.
18. Por lo tanto, la RCIT lucha por un programa socialista contra la opresión de los migrantes, que incluye las siguientes demandas:
* Completos derechos de ciudadanía para todos los inmigrantes, sin importar el pasaporte que posean
(esto incluye el derecho activo y pasivo al voto en todos los niveles –local, regional, nacional–).
* Abolición de todas las leyes especiales de inmigración. Los migrantes deben tener igual acceso a reclamar todos los beneficios.
* Legalización inmediata de todos los que viven ilegales en el país huésped y liberación inmediata de todos los detenidos.
* Completa legalización de los trabajadores inmigrantes. Los sindicatos deben ejecutar vigorosas campañas para organizar a los trabajadores ilegales y a los migrantes en general.
* Los migrantes deben tener derecho a sus propias reuniones en los sindicatos y en la empresa. Del mismo modo, los inmigrantes deben tener un contingente entre los delegados y en los consejos de organismos sindicales, de acuerdo con la proporción de sus miembros.
* Luchamos contra la difusión de propaganda en contra de inmigrantes musulmanes. Apoyamos el derecho al ejercicio libre de la religión. Por lo tanto, defendemos el derecho de los musulmanes a construir mezquitas. Defendemos el derecho de las mujeres musulmanas a llevar en su lugar de trabajo y en cada espacio público un velo (ya sea un velo o burka). Al mismo tiempo decimos: nadie puede ser obligado a someterse a reglas religiosas en contra de su voluntad (como llevar un pañuelo en la cabeza).
* Aplastar a las organizaciones fascistas. Prevenir apariciones públicas de los fascistas. Creación de unidades de autodefensa colectiva, tanto de ciudadanos nacionales como migrantes para protegerse contra ataques fascistas y racistas.
* Remoción de la lengua oficial. Reconocimiento de, al menos, los idiomas de más común uso entre los migrantes en todas las instituciones públicas (gobierno, enseñanza en las escuelas y universidades, etc.). Contratación masiva de migrantes para los servicios públicos, etc., como maestros en las escuelas. Ofertas gratuitas para cursos de idiomas (incluso en horas de trabajo) para cada idioma (por lo menos, aquellas lenguas habladas por una minoría relevante).
* Deshacer la nueva Cortina de Hierro para los migrantes en las fronteras de los estados imperialistas y la Unión Europea. Fronteras abiertas para todos.
21. La alta proporción de migrantes en la clase obrera y su situación única sobre la base de la opresión, les da un lugar importante en la lucha de clases y así en la lucha por la revolución socialista. La construcción de un partido revolucionario debe, por tanto, necesariamente colocar énfasis especial en la organización de los migrantes.
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