Pronunciamiento de la Agrupación de Lucha Socialista (ALS). 3. Julio. 2018.

El pasado domingo 1 de julio vivimos una elección histórica en el país, en primera instancia porque fue la elección con mayor número de candidaturas puestas en juego; en segundo lugar, por los altos niveles de participación electoral (63%), rebasando el porcentaje de años anteriores y, tercero, por la reconfiguración de las fuerzas partidistas al interior del régimen en todas las instancias, desde la presidencia, pasando por las cámaras legislativas, hasta las gubernaturas y congresos locales. Los resultados dan una victoria rotunda a MORENA (más del 50%) así como un descalabro generalizado a los demás partidos.

1. ¿Cómo explicamos este triunfo de Obrador con MORENA? Tres son las razones principales que consideramos:

a) La profundización de la crisis del régimen del Pacto por México. Desde 2014, a partir de la dolorosa desaparición de los 43 Normalistas de Ayotzinapa, en nuestro periódico Lucha Socialista hemos venido señalando la debilidad del régimen debido a la división y la enorme deslegitimidad de las instituciones cuya mayor expresión es el declive de los partidos tradicionales, los resultados de estas elecciones de 2018 muestran su derrumbe estrepitoso, particularmente, de los grandes como el PRI (16%), PAN, (22%) y PRD (2%), pero también de los pequeños satélites quienes están en riesgo de perder su registro, a menos que sean rescatados por el “gobierno de la esperanza”.

La debilidad de estos partidos burgueses junto al crecimiento y radicalidad que han venido adquiriendo en los últimos años las protestas sociales contra las políticas neoliberales, impidió un fraude electoral y colocó las condiciones para esta transición pactada de gobierno. Hubiera sido más costoso en términos políticos para el PRI y el PAN un fraude ampliamente rechazado desde las campañas electorales, el cual quizá hubiera ocasionado una revuelta en el país. Para los empresarios y el régimen la salida pactada con Obrador le generaba mayor estabilidad y continuidad de sus negocios en el país.

b) El voto de castigo de la población en estas elecciones. La población harta de la corrupción, violencia, impunidad e ineficiencia por parte de los principales partidos (PRI, PAN, PRD) en el poder, así como de los efectos negativos de las medidas neoliberales por ellos aprobadas, les cobró factura en las urnas; en ese sentido, celebramos el rompimiento de un amplio sector pueblo con esos partidos asesinos y patronales, la derrota electoral de un sector del régimen en esta jornada se debe en parte a las masas que votaron en su contra y de aquellas que vienen luchando por sus legítimas demandas.

Sin embargo, debemos advertirles que es un triunfo parcial y momentáneo. Parcial porque es únicamente en el terreno electoral, miembros del PRI, PAN y PRD junto con sus prácticas corruptas y pro patronales continúan en el poder, incluso, dentro de las filas de MORENA, como un partido representante de un sector de la Burguesía, quien capitalizó en votos el hartazgo popular, presentándose como una falsa alternativa de izquierda. El que se convierta en un triunfo real depende de que no confiemos en que el futuro gobierno de MORENA cumplirá todas las promesas que ha venido haciendo Obrador desde 2006, sino en luchar por materializar, con la organización y movilización independiente, la resolución real de nuestras problemáticas.

De igual forma, decimos que es momentáneo porque la participación electoral que concitó MORENA dará un respiro de legitimidad, a nivel ideológico, a las instituciones electorales decrépitas, es decir, alimenta la ilusión de que por la vía institucional y pacífica se pueden lograr cambios reales; por su parte, la reacción buscará aprovechar el sexenio de Obrador para recomponerse y capitalizar por derecha todos los errores que cometa AMLO (como ha ocurrido en Latinoamérica). No permitamos que la borrachera electoral nos paralice ni que la dirigencia obradorista logre contener y canalizar la movilización social, de lo contrario, lo que puede convertirse en un triunfo, en realidad podría derivar en una contraofensiva reaccionaria que barrería a MORENA y al movimiento social.

Asimismo, es fundamental advertir que el sexenio de Peña aún no termina, por lo que se tratarán de aprobar aceleradamente las reformas que faltan (Pensiones, Salud, Biodiversidad, etc.). También hace falta ver la reacción de ciertos sectores del régimen como las fuerzas armadas o el mismo crimen organizado. La vía del desafuero no está descartada, una vez que comience a desgastarse el gobierno obradorista. Por ello, el período antes de la toma de posesión del nuevo Presidente será crucial para avanzar posiciones del movimiento social en la actual correlación de fuerzas.

c) La derechización de MORENA que incorporó a empresarios y miembros de ese mismo régimen, incluyendo a la misma ultraderecha del PES, cuyas figuras encabezadas por Romo y Urzúa han ofrecido un pacto a la burguesía nacional y norteamericana a través de asegurar la continuidad de las Reformas estructurales, protegiendo, así, los contratos e intereses del gran capital (obviamente en detrimento de la soberanía del país y de los derechos sociales de los mexicanos) así como a la clase política corrupta en cuanto a no perseguir a la mafia del poder en su “gobierno de reconciliación”.

Es necesario tener claro que MORENA es un partido esencialmente burgués con un carácter frente-populista y que, López Obrador no es un opositor externo sino un caudillo emanado del propio régimen que en su momento militó en el PRI, luego en PRD y después conformó su propio partido, MORENA; si bien, en sus primeros años de militancia tuvo un discurso más de izquierda, lo fue virando hacia una reconciliación con los empresarios y pactando con la misma derecha. Aunque el pueblo perciba que será un gobierno suyo, el programa de MORENA es burgués por lo que dará continuidad al modelo económico neoliberal (desregulación financiera, apertura comercial, el despojo de nuestros recursos naturales así como de nuestros derechos laborales y sociales). El gobierno de AMLO estará profundamente acotado tanto desde arriba por el capital como desde abajo por las masas, lo que lo obligará a dar concesiones en forma de “apoyos asistenciales”, pero sin atentar contra los grandes intereses políticos y económicos de la burguesía nacional y extranjera.

Por lo tanto, no será un cambio de régimen, éste seguirá siendo neoliberal y partidista, solo que esta vez, a través de coaliciones de los mismos partidos que han estado en el poder. Pero sí es un cambio de gobierno, con tintes populistas, lo que genera en la población la ilusión de ser su aliado de izquierda; ante ello, la actitud de los revolucionarios debe ser evidenciar las políticas del nuevo gobierno obradorista contra los trabajadores, denunciando la política conciliadora y gobiernista que adopten las dirigencias de las organizaciones populares, así como la política de cooptación masiva que aplicará MORENA. Sólo así, con una labor paciente de explicación y acompañamiento en sus luchas, lograremos ayudar a quienes aún depositan expectativas de cambio en AMLO a ver la posibilidad de construir nuevas alternativas de organización y representación política, independientes y desde abajo.

3. Por otro lado, el nuevo gobierno intentará aislar e, incluso, reprimir a las organizaciones y movimientos congruentes con una política independiente de clase; por ello, como revolucionarios, nuestro deber es estar a lado de las luchas populares por sus reivindicaciones, por lo que es necesario no sectarizarnos de las bases y simpatizantes de MORENA ni de los movimientos sociales en lucha. Por lo tanto, como Agrupación de Lucha Socialista apoyaremos críticamente toda medida efectiva que beneficie al pueblo o golpee a la reacción, llamando a la clase trabajadora y sectores populares, campesinos e indígenas a conformar organizaciones y referentes de articulación independientes así como aprovechar el entusiasmo para a salir a las calles a presionar a AMLO para que cumpla sus promesas, denunciando y combatiendo, simultáneamente, toda desviación, vacilación y traición de MORENA hacia las demandas del pueblo.

4. No podemos confiar la solución de nuestros problemas como pueblo trabajador a los partidos de la Burguesía, por más democráticos y progresistas que pretendan ser; es necesario que formemos un ¡auténtico Partido de los Trabajadores, revolucionario e internacionalista, que asuma un programa independiente y se coloque codo a codo con el pueblo en su lucha! Como ALS contribuimos a este proceso de articulación y proponemos los ejes programáticos que se anexan a este pronunciamiento para ser discutidos con las organizaciones interesadas en sumar esfuerzos. Es necesario levantar un programa independiente que presione por izquierda a AMLO y lleve hasta sus últimas consecuencias sus promesas de campaña, poniendo en primer plano las demandas históricas de los distintos sectores del pueblo mexicano, lo cual permita a la izquierda revolucionaria agruparnos y acercarnos a la población que votó esperando un cambio.

5. Debemos promover la articulación de los diversos referentes que se encuentran resistiendo, con la mira a construir un verdadero Gobierno de los Trabajadores del campo y la ciudad, conformado por comités y asambleas populares, concejos indígenas, sindicatos obreros, las experiencia de policías comunitarias y demás organizaciones sociales, como la única manera de construir una alternativa real de solución a los grandes problemas del pueblo mexicano.

¡POR UN GOBIERNO OBRERO, CAMPESINO, INDÍGENA Y POPULAR!
¡POR UN PARTIDO DE LOS TRABAJADORES REVOLUCIONARIO E INTERNACIONALISTA!

PROPUESTA DE EJES PROGRAMÁTICOS:

¡Ninguna amnistía a los poderosos!, ¡Cárcel a todos los funcionarios corruptos y asesinos del pueblo así como a los líderes del crimen organizado!, ¡Expropiación de las fortunas y propiedades provenientes de actividades ilícitas, usándolas para programas sociales! ¡Reducir los salarios de todos los funcionarios públicos al ingreso promedio de un obrero! ¡Cobro de impuestos y multas a las grandes empresas monopólicas, nacionales y extranjeras!
¡Cancelar el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, tanto por el despojo de las comunidades campesinas como por el desastre ecológico que generaría!, ¡Expulsar a las mineras y demás empresas extranjeras que han saqueado nuestros recursos!
¡Abrogar inmediatamente las reformas estructurales (energética, laboral, educativa, etc.), cancelar las concesiones a la iniciativa privada sobre recursos naturales estratégicos (como el agua, la biodiversidad, etc.) así como todas las leyes y decretos que permiten el despojo de las conquistas del pueblo mexicano!
¡Renacionalización de las industrias mineras, petroleras, eléctricas, metalúrgicas, de telecomunicaciones y demás ramos estratégicos del país! ¡Estatización de la banca y del sistema financiero para gestionar planificadamente la inversión a la industria, el campo, desarrollo tecnológico y obras públicas!
¡Cancelar el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), el Tratado Trans-Pacífico (TPP) y la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN)! ¡Cancelación de la deuda externa y reasignación de su monto a gasto social e inversión productiva!
¡Hacer valer los Acuerdos de San Andrés Larrainzar!, ¡Respetar y promover las tradiciones y cultura de los pueblos originarios así como su derecho a la autodeterminación de sus formas de gobierno y la gestión de sus territorios y recursos!
¡Por un plan nacional de reforma agraria! ¡Expropiación de los grandes terratenientes y reparto de tierras así como otorgamiento de créditos, insumos y tecnología a los campesinos pobres, con precios y compras garantizados a sus productos por el Estado!
¡Abrogación de la Ley de Seguridad Interior, regreso inmediato de las Fuerzas Armadas a sus cuarteles! ¡Promover las experiencias de seguridad y justicia comunitaria así como de autodefensa popular!
¡Defensa y ampliación del sistema de seguridad social pública para garantizar el acceso universal a todos los derechos, bienes y servicios básicos como a la educación en todos sus niveles, la salud ante todo tipo de enfermedades y una vivienda digna!
¡Democratización de los sindicatos! Reconocer el derecho a huelga y a libre sindicalización, revocando el carácter vitalicio de los Comités Ejecutivos sindicales!
¡Elevación del salario mínimo a $300°° y conforme aumente la inflación! ¡Contrato colectivo, Seguridad Social y prestaciones a todos los trabajadores! ¡Recuperación de los fondos de pensión y jubilación bajo administración colectiva de los trabajadores!
¡Acceso efectivo, seguro y gratuito al aborto para las mujeres en todo el país, así como a métodos anticonceptivos en las clínicas y educación sexual en las escuelas! ¡Legalización del matrimonio igualitario y de todos los derechos, sin discriminación, a personas de la comunidad sexogenérica!
¡Reconstrucción digna, completa y gratuita de los hogares de todas las familias damnificadas por los sismos de septiembre de 2017, utilizando los recursos del FONDEN así como de los donativos nacionales e internacionales, sin créditos que endeuden a las familias! ¡Cancelación de permisos y multas a las empresas inmobiliarias involucradas así como destitución y cárcel a los funcionarios y propietarios responsables!

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