Ilíada Briendarella

Desde hace dos años, a pesar del estado de excepción aplicado por el gobierno francés, las huelgas por parte de los sindicatos en Francia se han estado manifestando y ha sido el sector ferroviario y de refinería quienes han estado al pie de la lucha en contra de la reforma laboral. Tan solo en febrero de este año, el sector obrero de las refinerías logró parar un 20% de gasolineras haciendo perder al capital grandes cantidades de dinero para protestar en contra de la reforma laboral. Después se sumó el sector ferroviario.

El dos de abril del presente año la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF, por sus siglas en francés) sostuvo una serie de paros escalonados en contra de la ley ferroviaria, dichas huelgas plantean continuar hasta junio, sobre todo porque el 17 de abril la reforma ferroviaria tuvo un total de 454 votos a favor, sin que se revisaran absolutamente todos los aspectos que la ley implica. Esto aunado al hecho de que otros sectores se hayan sumado a la lucha, incluso sectores ecologistas y estudiantiles.

La ley ferroviaria implica aumentar los años para la jubilación y dar pie a la privatización de la SNCF, además de que las nuevas contrataciones no contarían con los derechos democráticos que cuentan sus antecesores. Esto claramente es una manifestación de la crisis del capital que desesperadamente busca hacer recortes en los derechos civiles y forma parte de la ley de los trabajadores que quiere echar en cara una deuda de 45,000 millones de euros al sistema ferroviario francés.

Cabe destacar que el sector estudiantil se unió a la huelga ferroviaria en contra de otra ley estructural del gobierno de Emmanuel Macron: la reforma de ingreso a la universidad. Esta reforma ha creado un examen que restringe el acceso a la universidad, dicho examen fue aprobado por el Alto Consejo (Haut Assamblée) donde la mayoría destaca por tener una tendencia hacia derecha. Esta misma restricción forma parte de hacer un recorte el sector educativo de nivel superior, como parte de las políticas de ajuste de las grandes potencias. Es claro, desde el inicio de la administración de Emmanuel Macron donde la manifestación de grupos antifascistas sufrió el ataque represivo de sectores policiales, que el gobierno se ha destacado por solo complacer a sectores de la clase media alta y alta dentro de Francia, dejando al pueblo francés con un enorme descontento.  Mientras las organizaciones con reconocimiento institucional del ala izquierda como el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA por sus siglas en francés), el PC y otros trece más han hecho una coalición bajo la consigna de “Stop Macron” (‘Detengan a Macron’) pero por temor a verse rebasados por las masas movilizadas, no han querido asumir los acuerdos de huelga emanados de la SNCF llevando a cabo su propia agenda; a pesar de que por parte del PC varios obreros municipales de servicios están en huelga desde el 26 de marzo en contra de la privatización de sus servicios.

Sin embargo, todo parece indicar que el 1ro de mayo se espera una gran movilización no solamente por parte de estas organizaciones sino también de los sectores que han estado apoyando a los ferroviarios en su lucha, como el estudiantil y el de los aviadores. Esta manifestación plantea tener réplicas el 3 y el 5 de mayo de igual manera. Parte de la agenda indica ir en contra de las armas militares que Macron ha insistido en igualar a Rusia y que cese el ataque francés al pueblo sirio y al pueblo kurdo.

Algo que debemos de aprender sobre esta lucha es el nivel organizativo, de combatividad y de coordinación que han logrado diversos sectores, en torno a los trabajadores de los servicios de transporte (ferroviarios, aviadores, etc.) que también ha logrado mantener la solidaridad y comunicación entre otros sectores como el de los pensionados y hasta de estudiantes. El hecho de que el gobierno francés haya ignorado las demandas sindicales de todos los sectores mencionados anteriormente, solo ha logrado que se mantengan las huelgas y poco a poco se vayan sumando más sectores.  El conjunto de obreros, estudiantes y jubilados busca tumbar esta ola de plan de ajuste que no solo se muestra en Francia si no en todas las regiones.

 

¡Por un 1ro de mayo obrero y combativo!

¡Toda la solidaridad con los obreros  franceses en contra de las políticas de ajuste del capital!

¡La lucha contra el capitalismo es una sola, por la unidad de la clase obrera en un Partido Revolucionario!