Desde el año pasado la dirigencia del EZLN anunció, en sesión del V Congreso Nacional Indígena (CNI), su propuesta de llamar a la conformación de un Consejo Indígena de Gobierno (CIG) con representantes de diversas tribus, etnias y pueblos originarios del país, así como su iniciativa para levantar la candidatura independiente de una mujer indígena para las elecciones de 2018 como vocera de sus problemáticas y demandas históricas. A raíz de ello, durante meses se llevó a cabo una consulta entre los distintos sectores que conforman el CNI, resultando en la realización de la segunda sesión del Congreso efectuada el 31 de diciembre de 2016, donde se ratificó la propuesta.

Es así que, los días 27 y 28 de mayo se llevó a cabo, con la participación de alrededor de 1500 representantes de 50 grupos indígenas de 25 entidades del país y cientos de simpatizantes en el CIDECI-Unitierra de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, la Asamblea Constitutiva del Concejo Indígena de Gobierno donde se nombraron 71 concejales y se eligió a María de Jesús Patricio Martínez (nahua originaria de Tuxpan, Jalisco, activista en la preservación de la medicina y las lenguas tradicionales de su región) como la vocera que será candidata independiente a las elecciones de 2018, bajo el lema: “Nuestra pelea es por la vida, no vamos por votos. Vamos por la organización y la construcción del poder desde abajo”.

Desde la Agrupación de Lucha Socialista saludamos desde un inicio y hemos venido dando seguimiento a las distintas fases de esta iniciativa; igualmente, hemos participado en diversos encuentros, mesas de análisis y discusión efectuadas por las bases zapatistas así como en distintos espacios en los que ha encontrado eco el llamado hecho por ellos. Refrendamos nuestro apoyo y llamamos a unificar fuerzas en torno a este esfuerzo de convergencia y organización e, igualmente, a efectuar un proceso más amplio de discusión a nivel programático y estratégico entre los distintos referentes de lucha a nivel nacional para afrontar el escenario convulsivo por venir hacia 2018.

Por otro lado, sabemos que con una candidatura independiente los de abajo no tenemos oportunidad para triunfar en las elecciones, en las cuales además no se puede esperar transformar nada sustantivo de las problemáticas del pueblo mexicano, sin embargo, sí podemos utilizarlas para generar un ambiente y espacios para la discusión política y la construcción orgánica del movimiento social; por ello, planteamos la necesidad de abrir el proyecto y convocar a un Encuentro Nacional en el que se debatan los métodos concretos y los objetivos para impulsar la campaña electoral en el sentido de promover la concientización, organización y movilización del pueblo pero, sobre todo, en el que se logre discutir la elaboración de un programa y plan de lucha unitario, así como la construcción de un Frente Nacional de Lucha cuyos ejes centrales podrían ser:

  • Echar abajo el mal gobierno y todas las instituciones del régimen
  • Contra la militarización y los proyectos de despojo capitalista
  • Por la autodeterminación de los pueblos y minorías oprimidas
  • Alto a toda forma de violencia y discriminación hacia las mujeres
  • Liberación de todos los presos políticos y de conciencia
  • Generalización y articulación de las experiencias de autogobierno y autodefensa popular
  • Alza generalizada del salario y que aumente conforme a la inflación
  • Cobertura universal, pública y gratuita, a todos los servicios básicos
  • Abajo las reformas estructurales y todos los tratados imperialistas
  • Re-nacionalización de todas las industrias estratégicas
  • Por un Concejo de Gobierno obrero, campesino, indígena y popular a nivel nacional

Solamente con la convocatoria a un espacio amplio y representativo donde converjan los distintos procesos de resistencia indígena, campesina, obrera, magisterial, estudiantil y popular a lo largo del país se podrá conformar un referente político nacional, con un programa y un plan de lucha unitarios, capaz de echar abajo el actual régimen y garantizar el cumplimiento de las demandas históricas del pueblo trabajador. No se trata de buscar alianzas electorales que en otras experiencias latinoamericanas han resultado en la traición a las demandas históricas, la continuación de los proyectos de despojo y la represión hacia los movimientos indígenas y populares. Sino al contrario, se trata de estar claros de que el enemigo principal está arriba, por lo que debemos estar dispuestos a movilizarnos de manera conjunta ante todo ataque, imposición y medida contra el pueblo, más aún, a luchar unitariamente por hacer caer al régimen, sus partidos e instituciones.

Finalmente, preguntamos a la dirigencia y a las bases zapatistas si en la situación actual de la lucha de clases: ¿es pertinente evadir la cuestión del poder? Nosotros, desde la Agrupación de Lucha Socialista, planteamos que toda táctica revolucionaria, busca avanzar un paso hacia el derrocamiento del poder instituido y la conformación de un nuevo poder desde los indígenas, campesinos, trabajadores y demás sectores populares del campo y la ciudad. Asimismo, preguntamos: ¿es que acaso los pueblos autónomos no han tomado ya -incluso con las armas en la mano- el poder en sus comunidades y lo ejercen para hacerse cargo de sus territorios, recursos y asuntos colectivos? Nosotros pensamos que el mismo proceso de las comunidades autónomas muestra que, para preservarse, requieren de una forma de poder y gobierno basada en el pueblo armado, gestionando su seguridad, justicia y demás necesidades.

Más aún, ¿es que acaso esos diversos procesos locales de autogobierno no pueden coordinarse y reproducirse a gran escala, desde las particularidades de cada región y abarcando los intereses de cada sector, para conformar un Gobierno nacional tanto de los indígenas y campesinos como del resto de trabajadores y sectores populares de México? Nosotros planteamos que no se puede acabar con el despojo de tierras y la sobreexplotación de recursos, sin expropiar las corporaciones empresariales, nacionales y extranjeras, que roban a los pueblos sus tierras y recursos, sin acabar con el Capitalismo como modo de producción irracional que sobreexplota la naturaleza y amenaza acabar con la vida en el planeta. Asimismo, señalamos que es imposible lograr la aplicación cabal de los Acuerdos de San Andrés y demás demandas históricas del pueblo trabajador dentro de los marcos del Capitalismo, sin buscar destruir al Estado burgués y construir un Gobierno de los trabajadores, campesinos, indígenas y demás sectores populares.

Entonces, ante el escenario que se abre hacia 2018, afirmamos que se torna imprescindible prepararse para una posible situación de crisis política profunda que rebase el proceso institucional-electoral, por lo que es necesaria la unidad de todos los referentes de lucha para conformar una alternativa desde abajo y por izquierda.

¡Construyamos una campaña anticapitalista unitaria hacia 2018!

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