_mg_16671-copiaErick Huehuetzin

Los ricos siguen siendo más ricos cada día, los pobres (trabajadores, sectores marginados, sectores estudiantiles, etc.), más pobres. Los recortes del Estado mexicano a sectores estratégicos y sociales ascienden a 239 mil millones de pesos, mientras la privatización (venta o intervención de la iniciativa privada) avanza consiguiendo buenos negocios a costa de ello. Este año las universidades de Michoacán, Sinaloa, Zacatecas, Morelos, Veracruz, Guerrero, CDMX y Oaxaca fueron las más afectadas, derivado de ello tanto docentes como estudiantes, incluso rectores encabezaron movilizaciones, en la mayoría de los casos obtuvieron una respuesta positiva (UAM, UV, UABJO y la UAEM por ejemplo). En la educación superior y media superior el recorte previsto para 2017 es de 10 mil 80 millones de pesos. El problema no sólo es el recorte en sí, sino también su ejercicio, donde amparados del autoritarismo y de la opacidad también los beneficiados son una minoría, sin contar las pésimas perspectivas económicas que se tienen para el país en los próximos años.

En unos cuantos meses se reformará la Ley para la Coordinación de la Educación Superior, cuya tendencia es paralela con la ya problemática y dañina reforma educativa, desdibujando aún más la autonomías y particularidades regionales de las universidades para someterlas al Ejecutivo Federal. Las ganadoras de todas estas modificaciones serán muchas escuelas “patito” que no sólo gozan varias veces de privilegios en varios sentidos sino que tampoco garantizan una educación de “calidad”, pero sí garantizando un negocio para los grupos de poder. Así se vive el neoliberalismo y sus ataques a la educación.

El caso de la UNAM.

Narro, antes de salir, y Graue, ahora como rector de la UNAM, han mencionado que tienen los mejores deseos de crecimiento y desarrollo institucional, no obstante, la vergüenza es aquello que les falta. Facultad de derecho retiró a 300 profesores de sus grupos, en FFyL, Economía, FCPyS, FES Aragón y FES Acatlán hubo recortes matriculares a nuevo ingreso incluso en algunos casos en posgrado (pues no hay mucha información al respecto) que se centró en ciencias sociales y humanidades (aunque fue casi general) poniendo en riesgo a varias de estas carreras. En Acatlán eran más de 600 lugares, ante ello se gestó una movilización por parte de estudiantes y profesores que logró que al menos las FES Acatlán integrara más compañeros (aunque desgraciadamente no se consiguió cubrir el 100%) planteando también la demanda de: “¡No al recorte!, ¡Transparencia y democratización del proceso de admisión, administración, finanzas y toma de decisiones dentro de la universidad!” y consecuentemente la defensa de la autonomía. Ello implica la lucha por un aumento matricular para los siguientes ciclos, así como por otras demandas, para lo cual desde la Agrupación de Lucha Socialista no hemos quitado el dedo del renglón y desde antes hemos ya iniciado esos esfuerzos con otras organizaciones y compañeros. Esta política de disminución matricular lleva al menos 7 años pues, aunque el número global de aceptados sí aumenta, en los casos particulares, no sucede en la misma forma y este ciclo sin lugar a dudas la medida fue cínica, subrayamos que el examen sólo es un obstáculo que culpabiliza al estudiante y encubre al fallido y carcomido sistema

educativo nacional degenerado por las mismas políticas y vicios del Estado. Hoy en día no es en sí la educación la que te consigue el mejor salario sino que depende comúnmente de otras vías; no obstante, una de las partes clave para el consigue el mejor salario sino que depende comúnmente de otras vías; no obstante, una de las partes clave para el desarrollo del pueblo es precisamente la educación, que va más allá de sentarse a escuchar al profesor en un aula, por eso hay que defenderla e ir por más.

La lucha por la defensa del derecho a la educación pública, gratuita, científica y popular pasa necesariamente por una articulación orgánica real y madura del movimiento estudiantil; porque los profesores universitarios salgan a la defensa de la educación; levantar un programa de lucha fundamentado, crítico y propositivo que lleve claridad a la movilización; por combatir el sectarismo, gremialismo, oportunismo, individualismo, reformismo, intelectualismo, localismo y desviaciones que son tanto antidemocráticas como reaccionarias enquistadas también en el movimiento, y principalmente construir una organización clasista con base en asambleas, comités de lucha y consejos. Desde la ALS llamamos a levantar juntos una jornada de lucha y memoria con movilizaciones, foros, paros, bloqueos, brigadas, etc., en las fechas centrales: 26 de Septiembre y 2 de Octubre, así como a construir e impulsar el programa de lucha a largo plazo para el sector educativo.

recorte-unam

Anuncios