“Quien es feminista y no es de izquierda, carece de estrategia, quien es de izquierda y no es feminista, carece de profundidad” decía Rosa Luxemburgo, y efectivamente la lucha de género debe encontrarse con la lucha de clases, pues es una lucha por los oprimidos y explotados, “el género nos une, la clase nos divide”. La movilización del 24 de abril fue una expresión de este hartazgo y las direcciones feministas reformistas, representadas por los sectores más pequeñoburgueses, no quieren llevarla más allá, al igual que las direcciones ultraizquierdistas que reflejan el pensamiento hembrista (sectario, ultraizquierdista y acrítico) de que “el enemigo son los hombres” aspecto que pasa por alto que muchas veces son las mujeres -pero las mujeres dela clase opresora y explotadora- las que reproducen el machismo o bien que tenemos numerosos personajes como Vázquez Mota, Amalia García, Rosario Robles, Patricia Mercado, Hilary Clinton, Angela Merkel,así como los mismos partidos del régimen, etc., que mientras oportunistamente se aprovechan de una imagen “feminista”, son cómplices, si no es que son responsables directos de la precariedad, despidos, violación de sus derechos y dignidad, marginación, discriminación y hasta muerte de muchas de las mujeres de los pueblos y comunidades, pues éstos grupos no entienden de intereses de los explotados y oprimidos sino que bajo los intereses burgueses y criminales burgueses pretenden hipócritamente montarse sobre el descontento de las grandes masas que luchan por la mujer. Como víctimas encontramos a las trabajadoras de intendencia, de las maquilas, a las mujeres cuyos maridos son migrantes, a las mujeres árabes, chinas, indígenas, etc., no son las mismas condiciones que tiene una mujer de clase alta con facilidad de acceso a prácticamente todo y necesidades cubiertas que a las mujeres proletarias con pobreza, acceso limitado a derechos y servicios, alta y constante exposición a la violencia, entre otros aspectos. El verdadero enemigo es la impunidad y el Estado capitalista que cosifica y segrega a la mujer, el gobierno mexicano es incapaz, aunque quiera, de dar solución a la defensa de las mujeres, como lo es también incapaz de erradicar la desigualdad y discriminación.

“No todos los hombres acosan, pero todas las mujeres han sido acosadas”
El feminismo no sólo lleva en sí una liberación sexual, sino una liberación social a partir de las mujeres de la clase explotada y oprimida, de mano con sus compañeros de clase. Así levantamos la revolución socialista, porque estamos por la destrucción de estas relaciones de dominación que nos impiden tratarnos como Humanos en condiciones de igualdad.

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