Erick Huehuetzin

Los tres grandes derrotados de la “contienda” electoral fueron el PRI, el PRD y en el caso más concreto de la CDMX, Mancera. El pasado 5 de Junio según el PREP asistió a las urnas sólo un 28.36% del electorado de la CDMX, dentro de los resultados, MORENA logra 22 escaños, el PRD 19, 18 entre los demás partidos y 1 candidato independiente: Ismael Figueroa, líder del sindicato de bomberos (de 21 independientes que contendieron). La crisis del régimen continúa, prueba de ello no sólo es la falta de credibilidad y legitimidad de la reforma del DF, sino también en las manifestaciones de oposición de varios sectores sociales de la Ciudad. La “constituyente”, además de ser antidemocrática y cupular, tiene como misión legalizar los proyectos privatizadores y a recrudecer la criminalización de la protesta social.

La línea socialdemócrata -reformista, de demandas democráticas, pequeñoburguesas, claramente ciudadanista- caracterizó principalmente el programa de MORENA y de los candidatos independientes. Los aspectos de mayor “progresividad” que mostraron los candidatos independientes fueron: construir asambleas locales con poder político y que la inversión pública o servicios públicos no vengan de particulares (Julio Cázares), mejora en la organización y representación popular, defensa del art. 3o y mejora en las condiciones de los trabajadores (Fernando Zurita); mejoras en desarrollo y planificación urbana (Gerardo López) y promoción de la cultura (Sergio García), sobre reconocer a los comerciantes informales enfatiza Ricardo Pascoe, mejoras a la Ley de Sociedades de Convivencia (Enrique Pérez), un Tribunal ciudadano (Jorge Pascual), entre otras. La mayoría dio las mismas propuestas respecto a movilidad, inversión en transporte público, medio ambiente, mujeres, género y sexualidad -de hecho Elsa Conde abarca casi exclusivamente estos tres puntos- y en general no se diferencian mucho incluso de las de los programas de los partidos políticos.

Si bien hay muchas trabas para la verdadera participación política del pueblo en la estructura del régimen, la figura de candidatos independientes (que no es nueva en nuestro país) está acondicionada como un legitimador del régimen con condiciones favorables más para su integración o absorción que para sustentar su oposición. En la generalidad es muy dificil encontrar en los programas de los candidatos métodos específicos para el alcance de sus objetivos, incluyendo a los “anticapitalistas” (Movimiento de los Trabajadores Socialistas). Es importante para esto mencionar que el único candidato independiente que posiblemente si tenga un escaño en la Constituyente es de la clase obrera, a diferencia de los demás que dijeron “representar” a los ciudadanos.

Desde la ALS no nos oponemos de principio a la participación de los revolucionarios en las elecciones, y de hecho nos hemos solidarizado con experiencias como la de Toñita en Cd. Juárez, por representar una candidatura auténticamente obrera y haber emergido como parte de un proceso de lucha; pero en la actual situación de exacerbación de la lucha de clases en el país, aunque en la CDMX no haya un proceso tan avanzado como en Oaxaca o Chiapas, pensamos que el llamar a votar generó falsas expectativas entre los sectores en lucha, y abonó al discurso y posicionamiento de referentes como MORENA que intentaron llevar a sectores como el magisterio, a desmovilizarse para garantizar estabilidad del proceso electoral en las entidades donde se llevó a cabo. Insistimos en que no hubo ningún referente electoral por el cuál las masas pudieran votar, pues como dijo Lenin:  “las instituciones gubernamentales burguesas sólo deben utilizarse a los fines de su destrucción” y en este sentido nos colocamos por la anulación del voto. Del mismo proceso de la Coordinadora de Acción Metropolitana (CAM) en donde convergímos con diversas organizaciones se construyó un programa que se ha presentado en retroalimentación misma con los referentes de la lucha en la CDMX, y si bien tiene una construcción continua, defendemos sus postulados y metodología como un programa revolucionario, es decir, que sí busca una tranformación de fondo el la estructura social (véase programa en: https://agrupaciondeluchasocialistablog.wordpress.com/2016/05/09/programa-de-la-cam-hacia-la-constituyente-en-la-cdmx/) Una candidatura independiente de verdadera conexión popular al menos debe ser una que parta de los mismos sectores organizados, que defienda sus intereses y cuente con representatividad verdadera. Una verdadera alternativa revolucionaria debe trabajar en la concientización de clase y llamar a la lucha y organización del pueblo explotado y oprimido, no sólo para atender sus problemas inmediatos sino sobretodo para defenderse y derribar al Estado, apoyar a los sectores que ya están en lucha y sumarse. Si no hay una alternativa revolucionaria, cualquier vía o empeorará la situación del pueblo o bien se encontrará impedida de encontrar soluciones de trascendencia.

¡Por candidatos socialistas y de la clase obrera!

¡Por un frente electoral de los  revolucionarios!

¡Por un Frente Nacional de Lucha!

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