Pronunciamiento conjunto: ALS, C9M, CAR, CER y POS.

Los hechos ocurridos el 31 de Julio pasado, donde Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete, “Nicole” y Rubén Espinosa que fueron brutalmente asesinados no son de ninguna forma actos aislados. La violencia que sufrimos millones de mexicanos todos los días, que asciende a arrancar vidas y bañar en sangre nuestro país, tiene una causa que va más allá de explicaciones simplistas, mentirosas y a todas luces carentes de cordura, es la violencia del Estado mexicano, un Estado capitalista como cualquiera, en donde la injusticia, corrupción, abuso, explotación, genocidio, etc., son ingredientes y herramientas del mismo sistema. Éstos terribles acontecimientos son un reflejo de las políticas autoritarias y represivas del Estado, en donde apoyados en las mafias de la misma estructura del sistema, arremeten contra la libertad de expresión y de información, contra el descontento social, que a través de los periodistas desenmascara a los “servidores” públicos y empresarios ante las masas, cobija la violencia contra la mujer, persigue a los luchadores sociales y al pueblo en general para mantener su dominio.

En lo que va de 2015 la tasa de feminicidio en México se disparó a un promedio de siete víctimas cada día, aproximadamente 2600 al año, de acuerdo al 2014 y la cifra va en aumento. Guerrero, Chihuahua y el Estado de México concentran la mayor parte de las víctimas (35%) -seguidas por el DF, Michoacán, Veracruz, Jalisco y Baja California-, la mitad adolescentes, y una de cada cuatro murió asesinada en la vía pública por arma de fuego. El problema va más allá de la claridad en la tipificación del feminicidio, pues de un 15% de casos que son considerados feminicidios, 95% quedan impunes (ya no digamos la calidad de la sanción). México está dentro de los 25 lugares en tasa de feminicidios a nivel mundial.

En el caso de los periodistas, van 7 los asesinados bajo el gobierno de Duarte en Veracruz -estado que encabeza la lista- y 3 a nivel nacional durante el 2014 sin contar a trabajadores de medios de comunicación. La mayoría de las muertes ha sido relacionada con un patrón de amenazas y hostigamiento por investigar a funcionarios públicos y empresarios, sólo el 8% de los casos se ha clarificado y realizado un proceso penal. México es el 6o lugar en asesinatos de periodistas a nivel mundial.

Para el gobierno mexicano, así de los respectivos estados, éstos datos son sólo cifras, si acaso metas invisibles para ganarse a la gente, no obstante, para el pueblo es el pan de cada día, son hijas, hermanos, amigos, padres, vecinos, etc, cuya sangre es derramada, cuyo nombre tiene peso en las familias y allegados, que no les basta la indignación. Denunciamos a las instituciones de gobierno como asesinas al pueblo mexicano y llamamos a la organización y a la lucha; nuestros seres queridos arrebatados no serán olvidados ni nos detendremos hasta tener justicia.

¡Alto a los crímenes de Estado!

¡Fuera partidos del régimen!

¡No más feminicidios!

¡Libertad de expresión e información!

¡Que se vayan todos!

¡Por un Frente Nacional de Lucha!