Xóchitl Katari

¿Qué está en juego con la Reforma Educativa?

La importancia estratégica de reforma laboral-administrativa, como parte de las reformas estructurales, reside en 2 ejes: privatizar la educación básica y media superior (como en Chile y Colombia) y eliminar de tajo la estabilidad en el empleo así como las prestaciones sociales de 1.2 millones de maestros públicos, eliminando la figura de basificación y sometiéndolos a la permanente angustia de evaluaciones punitivas, con el fin de beneficiar a los grandes burgueses (cuyo vocero principal es Mexicanos Primero). Por ello, la pieza clave que definirá la correlación de fuerzas en esta nueva etapa de lucha será la implementación o no de la evaluación para la permanencia de los docentes, y sus resultados. Junto con la evaluación punitiva, las medidas administrativas (como el despido ante 3 faltas consecutivas, violando el derecho de huelga) completan el engranaje para el control político del sindicato más grande de América Latina, sobre todo, para eliminar a las corrientes disidentes como la CNTE, quienes, además, se han posicionado como el sector más combativo en la última década contra el régimen autoritario y vende patrias del PRI-PAN-PRD. Por su parte, para los administrativos, la contrarreforma pretende su municipalización, medida que va en el sentido de desmembrar al SNTE como sindicato aglutinador de todos los trabajadores de la educación pública.

¿Cuál ha sido la respuesta del magisterio democrático?

Ante la amenaza de perder su empleo, desde el 2013 la movilización magisterial no se ha detenido (salvo en ciertos períodos de reflujo o de rearticulación), por el contrario, en sus mejores momentos han llegado a ser movilizaciones nacionales que han sido nutridas masivamente por maestros que se están integrando a la lucha por la defensa de su fuente de trabajo. Además de la CNTE con sus secciones más combativas como la 22 (Guerrero), la 7 (Chiapas), la 18 (Michoacán) y la 14 (Guerrero), las propias bases del SNTE han salido decididamente a las calles en contra de la evaluación, por echar abajo la contrarreforma educativa y por demandas gremiales locales en estados en que habían desaparecido del escenario político como Yucatán, Zacatecas, San Luis Potosí, Sonora, Jalisco, EdoMex, Morelos, Sinaloa, Q. Roo, Durango, Veracruz, etc. logrando sumar a sindicatos de diversos subsistemas educativos así como a diferentes organizaciones sociales. Por ejemplo, en Toluca marcharon las secciones 17 y 36 del SNTE como parte de las jornadas del 15 y 16 de agosto junto con Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM); en Guerrero, la CETEG se movilizó junto con el SUSPEG e, incluso, en algunos municipios se sumaron padres de familia y alumnos a las marchas. La fuerza del magisterio se ha mostrado en las movilizaciones masivas y la toma de las sedes locales de la IEEPO en Oaxaca, en la implementación de su propio programa de estudios como en Michoacán, tomas simbólicas de oficinas del SNTE en Tlaxcala, liberación de cuotas de peaje en Veracruz, la toma de instalaciones de abastecimiento de PEMEX en Chiapas, el desconocimiento de líderes sindicales charros en Morelos, etc. Lo agresivo de la contrarreforma educativa de EPN sumado al letargo de los líderes sindicales está logrando que los maestros de base pierdan el miedo a sus líderes charros y burócratas al exigirles frenar la evaluación como lo hicieron en Tlaxcala donde profesores de la CNTE obligaron a maestros del SNTE a marchar con ellos en contra de la reforma o incluso, a desconocer a sus líderes charros, como en Veracruz. La participación de nuevos sectores de profesores de base posibilita un proceso de democratización dentro del SNTE (como cuando se tumbó a Jongitud Barrios décadas atrás) que siente las bases para una verdadera lucha que defienda hasta sus últimas consecuencias sus conquistas laborales, quite los privilegios a los líderes sindicales y se forme una dirección democrática y consecuente basada en las decisiones de sus bases.

¿Cuál es la correlación de fuerzas actual?

Toda esta movilización, ha obstaculizado directamente la aplicación de la Reforma Educativa, (estando por verse cuál será el destino de la evaluación, sobre todo cuando comiencen a resentirse más crudamente sus efectos), y de manera indirecta, ha impactado en el retraso de la aplicación de las otras reformas estructurales y medidas antipopulares (como el aumento de impuestos -en alimentos y medicamentos-, la privatización de la salud y del agua, etc.); los capitalistas extranjeros saben que no están garantizadas sus inversiones en medio de la ingobernabilidad. Ante ello, el gobierno de EPN lanza la ofensiva administrativa-militar contra la sección 22 de Oaxaca, quien ha sido la punta de lanza del movimiento magisterial y social en su conjunto. El cierre de la IEEPO (al estilo de la toma de LyF) sumado a la militarización del estado, muestra una vez más, la desesperación del régimen por aniquilar a la disidencia magisterial. No obstante, los maestros oaxaqueños supieron responder y no caer en la provocación preparada por el gobierno federal: salieron a movilizarse y ¡convocaron al regreso a clases anticipado! Esto le permitiría a los docentes la rearticulación entre ellos y, sobre todo, con los padres de familia. Mientras tanto, en más de 20 entidades, decenas de miles de maestros salieron a las calles en los primeros días del regreso a clases, acompañados en muchos casos de padres de familia y alumnos, levantando un paro educativo en más de 50 mil escuelas (20% del total) del país, y logrando incluir al paro laboral en algunos estados a sindicatos de otros subsistemas educativos. Todo ello constituye un triunfo del movimiento y apunta hacia el crecimiento de la movilización popular de cara al próximo informe de gobierno de Peña Nieto y, sobre todo, hacia el cumplimiento del primer aniversario de la agresión contra los normalistas de Ayotzinapa.

Balance crítico del movimiento magisterial

Los puntos críticos del movimiento magisterial se encuentran justo en el disminuido sistema de alianzas con otros sectores, así como en el localismo y gremialismo de su lucha: no ha logrado articularse de forma coordinada a nivel nacional, no plantea en general un cuestionamiento al conjunto de las reformas del régimen, ni ha logrado unirse a sus aliados naturales que tendrían que ser los padres de familia. Si millones de maestros han logrado en otros años forjarse como líderes comunitarios es porque al luchar por mejores condiciones para que sus alumnos estudiaran, asumieron la lucha en contra de las desigualdades sociales y la lucha política en contra de los gobiernos que someten a la población a dichas condiciones. Baste recordar el amplio movimiento oaxaqueño de la APPO en 2006 y, más recientemente, el movimiento por la presentación de los 43 normalistas desaparecidos que tumbó al gobernador de Guerrero, M. Ángel Aguirre y al presidente municipal de Iguala. Actualmente, los maestros se han posicionado como la fuerza combativa y moral del movimiento social debido a lo masivo y radical de sus protestas, ellos tienen la capacidad de aglutinar al conjunto de las protestas aisladas para echar abajo las contrarreformas estructurales, por ello, como Agrupación de Lucha Socialista, celebramos las movilizaciones conjuntas de maestros con los trabajadores de la salud en defensa de la salud pública los días 21 de julio y agosto. ¡Sólo la unidad de las luchas podrá echar abajo las contrarreformas privatizadoras de EPN! Sin caer en las insinuaciones electorales de AMLO, que lo único que pretende es hacer botín político con el amplio número de docentes y posicionarse ante los inversionistas como el mejor administrador de la lucha social, no debe menospreciarse la unidad de acción con las bases de MORENA (muchas de ellas integrantes del magisterio nacional) y de otros referentes políticos que estén dispuestos a luchar contra el régimen. El otro aspecto estratégico es la extensión de la lucha de los estados hacia el centro político del país. Así como en el 2013 el plantón de maestros en el Zócalo logró poner en jaque al gobierno de EPN, la concentración magisterial en la capital del país es la oportunidad para articular las protestas del magisterio a nivel nacional; presionar a las instituciones cuyas sedes centrales están en la Ciudad de México y así repercutir en efecto dominó en las oficinas estatales.

La primera alianza necesaria es con los padres y madres de familia explicándoles las consecuencias nefastas de la contrarreforma respecto a la privatización de la educación cuyo disfraz es la autogestión educativa que consiste en trasladar los gastos por manutención de las escuelas a las familias trabajadoras. Es una ignominia que en secundarias de Puebla la SEP impusiera una serie de cuotas excesivas que suman de $3000 a $4000 por niño, entre inscripciones, derecho a butaca ¡sic!, electricidad, agua, etc. (Jornada de Oriente, 10/08/15). Al igual que las instituciones de salud, el gobierno es el único responsable del deterioro de las instituciones públicas como la educación en México al dejarlas sin presupuesto para operar. La unidad con los padres y madres de familia a través de asambleas y comités de padres-maestros con la consigna de denunciar y rechazar la autogestión educativa garantizaría que el gobierno no reprima, ni militarice las escuelas (particularmente en Oaxaca) ni aplique la privatización.

¡Cobijemos la lucha del magisterio!

Desde la Agrupación de Lucha Socialista sostenemos que es imprescindible convocar a un Congreso de Bases Magisteriales a nivel nacional que democratice tanto al SNTE como a la CNTE, que eche fuera a todos los charros sindicales y líderes burocráticos, desde el cual se decida, a partir de delegados electos por las bases en sus mismos centros de trabajo, un plan de acción unitario que logre centralizar y coordinar nacionalmente la movilización para echar abajo la evaluación punitiva, la reforma educativa así como al secretario de educación. Se torna indispensable el conformar entre maestros, administrativos y padres de familia, así como estudiantes, académicos y trabajadores de todos los tipos y niveles escolares, un Frente en Defensa de la Educación Pública, que prepare las condiciones para un paro educativo a nivel nacional en solidaridad con la CNTE y por echar abajo toda la reforma que afecta al conjunto de la educación, llevar a cabo una amplia difusión y asambleas escuela por escuela, en las plazas públicas y en las comunidades. Pero, sobre todo, se requiere avanzar en la unificación de todas y cada una de las luchas que se están dando a nivel nacional en contra del conjunto de las contrarreformas estructurales del régimen, y que se sintetizan en la consigna: ¡Fuera Peña Nieto!