Tracio Sánchez

Hace unas semanas, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dio a conocer su informe sobre pobreza en la región; mientras la mayoría de países logró
reducirla, México y Costa Rica fueron los únicos países donde la pobreza aumentó. En el caso de nuestro país hay 63.8 millones de personas en pobreza patrimonial (que ganan menos de un salario mínimo de 83 pesos) y 24.6 en pobreza alimentaria (vive con menos de un dólar). Según la constitución, el salario mínimo deberá ser suciente para cubrir las necesidades de una familia en el orden material, social, educativo y cultural. Esto ni de chiste se cumple, sólo la canasta básica ronda por los 250 pesos según varios estudios.

El país tiene la suciente capacidad para dotar de alimentos a toda la población, sin embargo 80% de arroz, 35% trigo, 50% de frijol y maíz, son exportados. Grandes corporaciones controlan el mercado de alimentos (FEMSA-coca- cola, Bachoco, Wall Mart, por mencionar algunos), estos empresarios manipulan los precios a su antojo y financian campañas para que el gobierno no apoye el campo mexicano.

Van por las pensiones
El gobierno necesita dinero para hacer frente a las necesidades del país y la mejor forma de hacerlo es atacando a las conquista de los trabajadores. Para empezar recortó el gasto social en un 16.5%, después aumentó la deuda en un 4.2% y por último intenta privatizar las pensiones. Solo el 35% de los adultos con edad a pensión la reciben, sin embargo son millones de pesos que administran instituciones como el IMSS e ISSSTE con un perfil social y colectivo, opuesto a la propuesta del gobierno de crear cuentas individuales en bancos privados.

La reforma al IMSS de 1977 –creación de las afores- sólo ha beneciado al sistema nanciero que a su vez es controlado por bancos extranjeros, con el dinero de las pensiones, convertidas en afores; los bancos y el gobierno invierten el dinero en proyectos que solo benecian al capital y atacando a las comunidades que se oponen como en Xochicuaultla y Atenco. Si los proyectos pasan, los benecios son para la burguesía nanciera (ejemplo, los segundos pisos, el metrobus, etc.), pero si por algún motivo son cancelados, las pérdidas se la pasan al trabajador (el gobierno de Peña tuvo que indemnizar a la empresa china por la cancelación del proyecto en la península de Yucatán).

Más despidos y precarización
De entrada este año el gobierno de Peña anunció el despido de 13 mil petroleros y más de 3 mil maestros, los patrones no se quedaron atrás y desde hace meses vienen realizando recortes en sus nóminas, los trabajadores desesperados salen a manifestarse y resisten; en la mayoría de zonas industriales del centro y norte del país grupos de trabajadores sin experiencia y organización se enfrentan a sus patrones, ejemplo de ello son las compañeras de la maquila Lexmark en ciudad Juárez y de limpieza en el IEMS del DF. Como los despidos no son sucientes el patrón y gobierno recurre a recortar salarios y prestaciones que el trabajador recibe, obligando a otro sector del proletariado a resistir.

En Hidalgo trabajadores de la cementera La Fortaleza y obreros de Dina realizaron paros que fueron reprimidos. En ciudad Juárez maquilas como Eaton, Foxcom y en Jalisco obreros de Honda resisten la embestida de la patronal. Sin embargo, en empresas como la cervecera Modelo en Zacatecas y SICARTSA en Lázaro Cárdenas, los obreros a través de su organización sindical pararon la producción obligando a los patrones a ceder en sus demandas.

Sigamos el ejemplo de los trabajadores de la Nissan.
Pero quizás el triunfo más importante lo dieron los obreros de la Nissan en Cuernavaca, que en solo 24 horas que duró el paro, lograron no solo un aumento del 4.5 en el salario, sino que además lograron la basificación de 500 de sus compañeros y además la contratación de mil 500 trabajadores eventuales. Este hecho nos demuestra que cuando la clase obrera cuenta con la organización y el programa para salir a luchar y detener la producción, el patrón burgués tiene que ceder a sus demandas. Es por eso que, desde la Agrupación de Lucha Socialista invitamos a todos los trabajadores del campo y la ciudad a seguir el ejemplo de este sector combativo del proletariado mexicano, para derrotar al gran capital y su gobierno debemos parar o entorpecer la producción capitalista, tenemos que ganar a los explotados y oprimidos a un programa revolucionario que luche principalmente en contra de los despidos y la precarización, por aumento salarial de 300 pesos y escala móvil de salarios, por un seguro social gratuito y universal, por la renacionalización de las empresas privatizadas, por la expropiación de los bancos y del sistema financiero, mayores recursos al campo para no depender del extranjero, por recuperar la gratuidad de la educación en todos los niveles, por la libertad de los presos políticos y contra los feminicidios, porque se vaya Peña y su gobierno del pacto (PRI-PAN-PRD), por un gobierno de los trabajadores del campo y la cuidad. Para ello el proletariado necesita construir un Frente Nacional de Lucha que unifique y coordine a los movimientos sociales, ya no más luchas aisladas, pasemos a la ofensiva. Pero también es importante que
los trabajadores y socialistas nos uniquemos es un partido revolucionario que prepare las condiciones para que la mayoría de explotados tomen el poder.

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