12974365_602172193280347_494673660303094473_nLa lucha y resistencia de diversos sectores y comunidades que a lo largo y ancho del país se enfrentan a los ataques del gran capital y su gobierno han dado como resultado el debilitamiento del régimen. Dentro de la vanguardia que se ha estado formando en todos estos procesos ha surgido la idea de que Peña y sus aliados del pacto (PRI-PAN-PRD) nos llevan a un régimen dictatorial. Para la Agrupación de Lucha Socialista es importante definir esta cuestión para saber si el movimiento social está a la ofensiva o defensiva, es decir si hay aumento de la represión o, como nosotros armamos, la represión es producto de un aumento de las luchas y resistencias. Un sector de compañeros argumenta que la aprobación de leyes que liquidan las libertades o los recientes intentos de represión contra pueblos (bases zapatistas, Xochicuautla, Atenco), maestros y obreros es prueba de que el Estado mexicano nos lleva a una dictadura como lo es la “Ley Eruviel” o la reforma al Código de Justicia Militar y un Nuevo Código Militar de Procedimientos Penales, que crea la gura de la Fiscalía General de Justicia Militar y de jueces de control que tendrán atribuciones que aplastan los derechos humanos.

Hace poco más de un año el gobierno apenas si pudo sobrevivir a la oleada de movilizaciones a raíz de la desaparición de nuestros 43 compañeros, solo el proceso electoral pudo desviar la atención y le dio al régimen un respiro. Sin embargo, esto no se acabó, solo en materia de seguridad, el gobierno es incapaz de detener la ola de asesinatos y secuestros, impunemente los cárteles levantan barricadas e incendian autobuses durante largas balaceras en varios estados, de la misma forma que a la luz de todos levantan y secuestran a jóvenes. La respuesta de los pueblos ha sido la organización para detener a la delincuencia: la reactivación de las autodefensas michoacanas, la generalización de las policías comunitarias en Guerrero y otras entidades, la autoorganización vecinal para defenderse de los delincuentes en la zona metropolitana, son solo algunos ejemplos de ello.

Asimismo, no hay estado de la República donde pueblos no resistan contra la construcción de alguna obra o en defensa de los recursos naturales y minerales, de proyectos que solo benefician al gran capital. Toma de ciudades, carreteras, aeropuertos, enfrentamientos, son solo algunos ejemplos de métodos de lucha que han usado los pueblos y que a su vez el gobierno es incapaz de darle salida (aun cuando ésta quisiera que fuera la represión). Y no solo no ha tenido el efecto que buscaba el régimen, sino que se ha tenido que replegar ante la respuesta popular inmediata que se dio en torno a los hechos represivos, e inclusive el gobierno tuvo que recular en sus proyectos, indemnizar a los agredidos y liberar a los presos.

Esto es producto del aumento de la movilización en donde el pueblo está saliendo a luchar en varios puntos del país, en donde los trabajadores están adquiriendo conanza para salir a luchar, tomando la iniciativa en la relación de fuerzas actual. Es verdad que el régimen se está preparando para aumentar los métodos represivos, pero se ve impedido a desplegar toda su fuerza por su debilidad ante el avance del movimiento popular.

El gobierno le sigue apostando en primer lugar, a salidas institucionales (electorales) para los conflictos, y en segundo lugar, por la vía represiva; empero, han tenido que recurrir, tímida e ineficazmente a ésta para enfrentar la movilización social ante la deslegitimidad creciente de los procesos e instituciones políticas y las crecientes divisiones dentro del régimen sobre cómo actuar para salir de su crisis económica y de gobierno. Las mismas fuerzas armadas están siendo cuestionadas al exhibirse la tortura y su papel represivo contra la población en un momento en el que el Ejército sigue teniendo la mirada pública sobre de él a raíz de los sucesos de Iguala; por ello, en un acto histórico, su secretario ha tenido que salir a defender a su institución tras el cuestionamiento de la opinión pública.

Ante la incapacidad del gobierno federal de enfrentarse a todos los sectores en lucha ha decidido enfocarse en contra del magisterio y ni siquiera es capaz de reprimir a todo el magisterio democrático por lo que solo se concentra en algunos estados. Ante esta incapacidad, los gobernadores intentan competir para ver quien aparece como el que mejor garantice la estabilidad social en el próximo proceso electoral.

Las movilizaciones populares y de los trabajadores están en aumento, y ya no solo con una actitud calmada, sino que están saliendo a las calles con métodos fuertes de confrontación contra las fuerzas represivas. El problema es que, si bien se están movilizando diversos sectores en prácticamente todas las entidades del país, no obstante, su debilidad radica en que están dispersos y localizadas sus luchas. Hace falta unificarlas. Si no ha logrado pasar a la ofensiva el movimiento popular y unificarse, es por culpa de sus dirigencias burocráticas; sin embargo, el pueblo viene acumulando fuerza y ello va generando las condiciones para que cada estallido sea más fuerte y tenga de por medio una mayor experiencia y claridad en su lucha. Los sectores obreros y populares estamos en condiciones para pasar a la ofensiva si nos unificamos, una primera oportunidad será en las movilización de este 1ro de mayo y la convocatoria al Paro Nacional lanzada por el magisterio para el 15 de mayo y a la cual se sumarán los estudiantes del IPN en defensa de la Educación pública. Es urgente la conformación de un Frente Nacional de Lucha que articule a todos los sectores que actualmente están oponiéndose al despojo y las medidas antipopulares del gobierno.